ANECPLA recuerda que el uso inadecuado de nebulizadores en terrazas "puede favorecer la transmisión de Legionella"

ANECPLA recuerda que el uso inadecuado de nebulizadores en terrazas "puede favorecer la transmisión de Legionella"
ANECPLA recuerda que el uso inadecuado de nebulizadores en terrazas "puede favorecer la transmisión de Legionella" - EUROPA PRESS
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Publicado: martes, 19 mayo 2026 15:07

   MADRID, 19 May. (EUROPA PRESS) -

   La Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA) ha recordado que el uso inadecuado de nebulizadores en terrazas "puede favorecer la transmisión de Legionella", aspecto sobre el que ha alertado debido al aumento de temperaturas previsto para estos días.

   "La Legionella encuentra en determinadas instalaciones de agua un entorno idóneo para multiplicarse, especialmente cuando confluyen calor, humedad, acumulación de materia orgánica y falta de mantenimiento", ha explicado al respecto el director general de esta organización, Manuel García Howlett, quien ha añadido que "los nebulizadores no son peligrosos por sí mismos, pero sí pueden convertirse en un problema sanitario cuando no se gestionan correctamente desde el punto de vista técnico y preventivo".

   En este contexto, desde ANECPLA han indicado que estos dispositivos pueden esconder "un importante riesgo para la salud pública si estas instalaciones no reciben el mantenimiento adecuado". Por ello, han advertido sobre "el peligro potencial que supone el uso incorrecto de estos sistemas en relación con la proliferación y transmisión de Legionella, bacteria responsable de la legionelosis".

   "Los nebulizadores generan microgotas de agua en suspensión (aerosoles) capaces de permanecer en el aire y ser inhaladas por las personas", han continuado, para añadir que "si el sistema presenta contaminación microbiológica y no ha sido sometido a los tratamientos higiénico-sanitarios necesarios, esas partículas pueden actuar como vehículo de transmisión de la bacteria".

   En este sentido, han señalado que "la legionelosis es una enfermedad infecciosa que afecta principalmente al aparato respiratorio y cuya forma más grave puede derivar en una neumonía severa". "Según organismos sanitarios internacionales, su tasa de mortalidad puede situarse entre el 5 y el 10 por ciento, incrementándose considerablemente en personas vulnerables, inmunodeprimidas, mayores de 65 años, fumadores o pacientes con patologías respiratorias previas", han explicado.

ATENCIÓN AL AGUA ESTANCADA

   ANECPLA, que ha divulgado que "la bacteria prolifera especialmente en instalaciones acuáticas artificiales con temperaturas entre los 20 y los 45 grados, precisamente el rango térmico más frecuente durante los meses de verano en gran parte del territorio nacional", ha señalado que "a ello se suma otro factor crítico: la presencia de agua estancada o circuitos deficientemente mantenidos".

   "No podemos olvidar que la legionelosis se transmite por inhalación de aerosoles contaminados, no por consumo de agua", ha subrayado García Howlett, que ha agregado que, "por eso, resulta fundamental extremar las medidas preventivas en todos aquellos sistemas que dispersan microgotas al ambiente, especialmente en épocas de altas temperaturas y elevada utilización de este tipo de instalaciones".

   Por todo ello, esta organización, que ha insistido en que "la prevención constituye la herramienta más eficaz frente a este tipo de riesgos sanitarios" y que "España dispone de una de las normativas más exigentes de Europa en materia de prevención y control de Legionella", ha demandado que "propietarios" y "gestores de establecimientos hosteleros y espacios públicos" confíen "exclusivamente" en "empresas de Sanidad Ambiental especializadas y personal técnico cualificado para el mantenimiento de estos sistemas".

   En concreto, aboga por "limpiezas y desinfecciones periódicas de todo el sistema, incluyendo depósitos, conducciones, filtros y boquillas pulverizadoras; evitar el estancamiento de agua y garantizar una correcta circulación en todo el circuito hidráulico; revisar periódicamente el estado de conservación de las instalaciones para detectar acumulaciones de suciedad, incrustaciones, corrosión o biofilm"; y "utilizar agua con las debidas garantías sanitarias y controlar regularmente su calidad microbiológica.

   Además, es necesario "extremar las precauciones tras periodos prolongados de inactividad" y "contar siempre con empresas especializadas en sanidad ambiental y personal técnico cualificado para el diseño, mantenimiento y control higiénico-sanitario de estos sistemas", ha sostenido, para concluir afirmando que, "en cuestiones de Salud Pública, no existe margen para la improvisación".

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