Actualizado 02/06/2010 17:01 CET

Andalucía.-Salud registró 5 muertes por golpe de calor y 182 agravamientos de patologías de base por la canícula en 2009

SEVILLA, 2 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Plan Andaluz de Prevención contra los Efectos de las Altas Temperaturas, que gestiona la Consejería de Salud en coordinación con otros organismos, registró el pasado año cinco fallecimientos por golpe de calor, así como 182 agravamientos de las patologías de base en personas 'frágiles'.

Según detallaron a Europa Press fuentes de la Consejería del ramo, "sólo en un de los cinco casos de golpe de calor" el óbito tuvo lugar "en un día en el que la alerta sanitaria por incremento de las temperaturas estaba activada" y en un anciano de 72 años".

Por contra, el resto de los fallecimientos por golpe de calor se debió a las "imprudencias" cometidas por estas personas en su trabajo y en momentos de ocio en la playa, "con por ejemplo ponerse a tomar el sol durante las horas centrales del días sin ningún tipo de protección e hidratación", advirtieron.

En cuanto a las 182 descompensaciones de las patologías de base como consecuencia de la fuerte subida de los termómetros, las citadas fuentes recordaron que este tipo de episodios se producen fundamentalmente entre la población considerada de riesgo o 'frágil', estos es, ancianos, niños de corta edad, polimedicados y aquellas personas que se encuentran más débiles de defensas porque acaban de salir de una intervención quirúrgica.

Por ello, el Plan Andaluz de Prevención contra los Efectos de las Altas Temperaturas de este 2010, que se activó el pasado 1 de junio y que estará activo hasta el 30 de septiembre, recomienda evitar las salidas y actividades físicas en las horas de más calor, especialmente entre las 11.00 y las 17.00 horas, y mantenerse a la sombra.

También aconseja vestir ropa ligera y amplia (de algodón, por ejemplo), de color claro y llevar la cabeza protegida. En cuanto a las viviendas, recomienda cerrar las ventanas y cortinas en las fachadas expuestas al sol y mantenerlas cerradas mientras la temperatura exterior sea superior a la interior.

Además, se insta siempre a permanecer en las habitaciones más frescas del domicilio, ducharse o bañarse varias veces para refrescar el cuerpo o humidificar las ropas, al igual que beber abundantes líquidos que hidraten y no contengan alcohol, incluso sin tener sed. Si se toman medicamentos o se perciben síntomas inhabituales, es aconsejable que se consulte al médico de atención primaria.

PRECAUCIÓN CON LOS MÁS PEQUEÑOS

Salud recomienda también evitar la exposición directa al sol de bebés de menos de seis meses a cualquier hora del día y de niños pequeños entre las 11 y las 17 horas. Es importante que estos cuenten con la debida protección, que será mayor cuanto más pequeño sea el niño, con el uso de elementos como gorras, gafas o parasoles, y que el menor beba líquidos con frecuencia, aunque no tenga sed.

Otro de los consejos que se trasladan para este colectivo pasa por el uso de protectores resistentes al agua con un factor mínimo de protección del 25 al 30, que aumentaría en el caso de que tuvieran la piel clara. Este producto se debe aplicar media hora antes y cada dos horas, así como tras el baño.

En cuanto a la alimentación, en niños lactantes se aconseja que se mantenga la leche materna como alimentación exclusiva y en niños mayores se recomienda que se aumente el consumo de frutas y verduras, a la vez que se eviten las comidas ricas en grasas.

EN CASO DE DESHIDRATACIÓN

En caso de una posible deshidratación, que muestra síntomas como la piel seca, la sequedad de la boca o los ojos hundidos, se debe administrar agua o soluciones glucosalinas por la boca siempre que el niño esté consciente, situarlo en un lugar fresco y ventilado y si se presentan vómitos u otros síntomas asociados se aconseja solicitar asistencia sanitaria.

Si fuese un golpe de calor, que se detecta cuando la piel, además de estar seca, comienza a sentirse caliente y enrojecida, hay un cese de la sudoración, fatiga e incluso existen vómitos, dificultad respiratoria, taquicardia e inconsciencia, es importante colocar al niño en un lugar fresco y ventilado; aflojarle o retirarle la ropa y envolver el cuerpo en sábanas húmedas. En caso de pérdida del conocimiento se debe colocar al niño de lado, y por supuesto, solicitar asistencia.

MAYORES

Para los mayores, Salud ya está enviando a todas las personas con más de 65 años una carta personalizada en la que se les informa de la existencia del plan, de la necesidad de cuidarse y de los recursos que tienen a su alcance en caso de urgencia. Junto a ello, se encuentran la captación que realizan las 307 enfermeras gestoras de casos y las 4.344 de familia de los centros de salud de Andalucía.

La media de edad de los pacientes de riesgo es de 82 años, el 44 por ciento de estos pacientes viven solos y el 38 por ciento con otra persona mayor de 65 años.

Por su parte, el personal de enfermería identificó el año pasado a 7.272 personas que podían estar en situación de riesgo por el calor, y a las que se realizó un seguimiento continuado de su estado mediante llamadas de Salud Responde. En total, se realizaron 3.376 llamadas a estas personas, que permite identificar las situaciones y problemas del paciente e interconectar a las enfermeras de enlace, las de familia y Salud Responde.

NIVELES

La predicción, con una antelación suficiente, de aquellas temperaturas que puedan derivar en una situación de riesgo es la base que sustenta todas las actuaciones de este plan. Así, se continuarán analizando las previsiones de temperaturas facilitadas por la Agencia Estatal de Meteorología para los siguientes cinco días, notificando los datos a nivel provincial, de modo que puedan activarse los servicios y recursos correspondientes oportunos en cada momento.

Atendiendo a esta información se establecen cuatro niveles de intervención con objeto de adaptar en mayor medida los recursos a las temperaturas registradas.

En concreto, se establece un nivel 0 ó verde, que se mantendrá mientras no se prevé que se superen los las temperaturas establecidas como máximas y mínimas; un nivel amarillo o de bajo riesgo, que se activará cuando esté previsto que durante uno o dos días se superen estos límites; un nivel naranja o de riesgo medio que se activará cuando se prevea la superación de las temperaturas máximas y mínimas durante tres o cuatro días; y un nivel rojo o de riesgo elevado cuando las temperaturas se superen durante cinco días.