Publicado 03/06/2022 13:20

Un "alto porcentaje" de jóvenes violentos ha sufrido algún tipo de trauma infantil

Archivo - Niño adolescente
Archivo - Niño adolescente - ISTOCK/ FOTOGRAFIXX - Archivo

MADRID, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

Un "alto porcentaje" de jóvenes violentos ha sufrido algún tipo de trauma infantil, según ha comentado la directora técnica de Clínicas Origen, Pilar Conde, que ha añadido que suelen ser personas aisladas, con síntomas de agresividad y con tendencias suicidas previas.

Este tipo de sujetos actúan, explica la terapeuta, motivados por la autodefensa, es decir, con su conducta se defienden de los años de maltrato que han recibido. "La reacción impulsiva de atentar contra el resto se desencadena después de un tiempo de distanciamiento emocional, de ruptura de empatía y aislamiento. No solo están dispuestos a acabar con la vida de otros, sino que renuncian a la suya propia, dado el riesgo al que se exponen", ha dicho.

Para Conde, el que las escuelas sean el escenario de estos horribles sucesos parece que tiene que ver con que quien comete los crímenes ha vivido una etapa desestructurada de su vida en el periodo escolar. Puede haber sido víctima de burlas, acoso o maltratado. En este punto, la experta de Origen considera la evaluación y el seguimiento en salud mental desde la infancia y adolescencia como una herramienta fundamental de prevención de estos hechos, además de una fuente de bienestar personal y social.

Otra manera de prevenir es la atención a las 'banderas rojas' que estos jóvenes violentos van dejando en sus redes sociales, con amenazas directas y claras, y a las que no siempre se presta la atención debida. Entra en juego, en este punto, la evaluación psicológica previa para el uso y control de las armas.

Más allá de los episodios traumáticos que puedan desencadenar hechos como el de Uvalde, continúa el debate sobre la capacidad de sentir emociones de estas personas, de ponerse en el lugar del otro, de tener empatía. Para Conde, son estos casos los que generan dudas respecto a si los rasgos psicopáticos han sido construidos en base a las experiencias de abuso vividas, o si realmente esos rasgos trascienden a ellos.

"Lo que está claro que el decidir cometer ese acto requiere una ausencia de empatía hacia el dolor y consecuencia ajena y frialdad afectiva", ha recalcado la experta. Por último, sobre la relación entre estos asesinos y la enfermedad mental, la psicóloga ha comentado que si bien los síntomas de una trastorno mental grave pueden estar detrás de un asesinato, no se debe confundir crimen con enfermedad mental, ya que en muchas ocasiones ésta no está presente, y se estigmatiza a un colectivo, así como se utiliza en ocasiones para justificar hechos abominables.