Alineadores invisibles vs brackets: ¿qué es mejor?

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Infosalus
Publicado: lunes, 28 septiembre 2026 8:31

   MADRID, 28 Sep. (EDIZIONES) -

   Hoy en día la ortodoncia ya no se limita a los tradicionales brackets. Los alineadores transparentes permiten ya corregir un número creciente de problemas de posición dental y determinadas alteraciones de la mordida, pero no son adecuados para todos los pacientes, ni ofrecen la misma predictibilidad en todos los movimientos. ¿Qué diferencia a ambos tratamientos y cuándo conviene elegir uno u otro?

   Precisamente, entrevistamos en exclusiva en Europa Press Salud Infosalus al doctor Javier Girón de Velasco, presidente de la Sociedad Española de Ortodoncia y Ortopedia dentofacial (SEdO), por este asunto, ya que será uno de los grandes ejes del V Congreso de Alineadores y Nuevas Tecnologías de la SEdO (20 y 21 de noviembre en Granada).

   Nos detalla que los alineadores han evolucionado muchísimo en los últimos años y hoy permiten tratar un abanico de problemas mucho mayor que cuando comenzaron a utilizarse: "Podemos corregir dientes apiñados, espacios entre dientes, y muchas alteraciones de la mordida, además de utilizarlos en tratamientos que requieren movimientos relativamente complejos".

   Ahora bien, este experto sí destaca una idea que, en su opinión, es importante trasladar al paciente y es que el alineador es una herramienta, no es el tratamiento. "El tratamiento empieza por un buen diagnóstico y una planificación realizada por un profesional con la formación adecuada. Dos personas pueden presentar aparentemente unos dientes parecidos y necesitar tratamientos completamente diferentes", asegura este odontólogo.

PROS Y CONTRAS DE LOS ALINEADORES

   Además, sostiene que los alineadores tienen una particularidad importante y es que son removibles, lo que aporta comodidad y facilita la higiene, pero también exige colaboración por parte del paciente, porque deben utilizarse las horas indicadas para que el tratamiento avance según lo previsto.

   Ahora bien, sí insiste el presidente de la SEdO en que hay que estudiar cada caso de forma minuciosa y completamente personalizada, puesto que se pueden tratar con alineadores determinadas mordidas abiertas, profundas y cruzadas, y también casos con apiñamientos importantes; si bien cuanto mayor es la complejidad, más importante resulta analizar qué movimientos se necesitan realizar, cuál es su predictibilidad, y si se necesitan técnicas o elementos auxiliares.

    "La evidencia, por ejemplo, muestra resultados favorables en determinadas mordidas abiertas y profundas, pero también señala limitaciones y una menor predictibilidad en algunos movimientos y casos de mayor componente esquelético. Por eso debemos huir de mensajes como 'con alineadores se puede tratar todo', o 'los alineadores solo sirven para casos sencillos'. Ninguna de las dos afirmaciones refleja la ortodoncia actual", asevera este ortodoncista.

ENTONCES, ¿ALINEADORES INVISIBLES O BRACKETS?

   Así, insiste en que no son mejores los Brackets o los alineadores, pide huir del discurso reduccionista entre uno u otro dispositivo durante nuestra charla: "No hay un aparato que sea universalmente mejor. Hay un dispositivo más adecuado para cada paciente y para cada tratamiento".

   En este sentido, Girón de Velasco recuerda que los brackets son aparatos fijos y permiten al ortodoncista ejercer un control continuo sobre el movimiento dental, y sin depender de que el paciente se los ponga. Mientras, señala que en el caso de los alineadores, estos dispositivos son removibles, prácticamente transparentes, y facilitan determinados aspectos de la vida cotidiana, como la higiene o la alimentación, si bien advierte de que necesitan una utilización muy constante por parte del paciente.

   "La elección depende del diagnóstico, de la edad, del tipo y de la complejidad de los movimientos que tengamos que realizar, de las características de la mordida, de la colaboración que podamos esperar del paciente, y también de sus preferencias, entre otros aspectos", subraya.

UNA COMBINACIÓN DE TÉCNICAS

   La literatura científica sigue encontrando diferencias entre ambas técnicas en algunos movimientos, según prosigue el presidente de la SEdO, y señala que se necesita más evidencia de calidad sobre el uso de alineadores en las maloclusiones más complejas, al tiempo que tampoco se puede asociar automáticamente un caso complejo con la elección de los brackets como tratamiento, tal y como alerta.

    "La ortodoncia contemporánea permite combinar técnicas y utilizar elementos auxiliares cuando son necesarios. De nuevo, lo que determina la elección es el diagnóstico y los objetivos del tratamiento, no una preferencia previa por un determinado aparato", insiste este ortodoncista.

   Eso sí, sí avisa de que hay situaciones clínicas en las que otra técnica que no sean los alineadores puede resultar más adecuada o predecible, especialmente ante determinadas alteraciones esqueléticas importantes, dientes incluidos, y algunos movimientos de elevada complejidad. Y existe otro factor que a veces olvidamos, tal y como añade, y es que el paciente también forma parte del tratamiento. "Un alineador que permanece muchas horas en su caja no puede funcionar. Si una persona sabe que no va a ser constante con su utilización, probablemente debamos valorar otras alternativas", asegura Javier Girón de Velasco.

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