Archivo - Dormir profundamente - POVOZNIUK/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 10 Sep. (EUROPA PRESS) -
¿Por qué algunas personas parecen recuperarse mejor después de vivir una situación estresante mientras otras quedan más afectadas? La respuesta podría estar, al menos en parte, en lo que ocurre en el cerebro mientras dormimos.
Un nuevo estudio ha puesto el foco en una fase concreta del sueño y en una región cerebral relacionada con las respuestas emocionales. Los investigadores creen que sus hallazgos pueden ayudar a entender mejor qué diferencia a los organismos más resistentes al estrés de aquellos que son más vulnerables.
La mayor parte del sueño adulto es sueño no REM (movimiento ocular rápido), que es reparador y promueve la resiliencia ante situaciones de estrés. Sin embargo, los mecanismos cerebrales que relacionan el sueño no REM con la resiliencia al estrés aún no están claros.
EL SUEÑO QUE PODRÍA MARCAR LA DIFERENCIA
Expertos de la de la Facultad de Medicina de Morehouse (Estados Unidos) publican en 'Jneurosci' un nuevo estudio sobre cómo la actividad cerebral cortical en ratones durante el sueño no REM influye en las respuestas conductuales ante situaciones sociales estresantes.
Los investigadores, dirigidos por Christopher Ehlen, investigador de la Facultad de Medicina de Morehouse, analizaron específicamente la actividad en la corteza prelimbica, una región cerebral que contextualiza las respuestas emocionales. Se observó una supresión de la actividad en la corteza prelimbica, una característica distintiva del sueño, que predijo la resiliencia de los ratones ante experiencias estresantes.
Más concretamente, esta supresión de la actividad neuronal se produjo durante la fase de ondas lentas, o sueño profundo. Tras las experiencias estresantes, estos ratones también experimentaron una reorganización de la actividad neuronal; la velocidad de la actividad neuronal se redistribuyó en la corteza prelimbica.
LA CLAVE PODRÍA ESTAR EN DORMIR MÁS PROFUNDAMENTE
Según Ehlen, la calidad del sueño parece determinar cómo la corteza prelimbica suprime las respuestas emocionales, lo que creemos que se representa mediante la tasa de activación neuronal. "Nuestra hipótesis es que los animales susceptibles al estrés no duermen tan profundamente y que existe una respuesta activa al estrés que permanece intacta en los animales resistentes debido a su sueño profundo", explica.
Los investigadores planean explorar si la privación de sueño en ratones resistentes al estrés altera la actividad neuronal en la corteza prelimbica. Asimismo, esperan que este trabajo sirva de base para estudios en humanos que busquen marcadores neurobiológicos de resistencia o susceptibilidad al estrés.