Proponen revisar los árboles de las ciudades para minimizar el impacto de las alergias

Actualizado 11/04/2011 17:17:39 CET
Parque en Ciudad Real
EP/AYUNTAMIENTO CIUDAD REAL

MADRID, 11 Abr. (EUROPA PRESS) -

Una investigación en trece países de la Unión Europea ha constatado que las emisiones de dióxido de carbono (CO2) pueden hacer que aumenten los niveles de polen en las ciudades, de ahí que sea necesario revisar los tipos de árboles que se plantan en parques y jardines urbanos a fin de proteger a las personas alérgicas.

Diferentes estudios europeos han demostrado una mayor incidencia de alergia al polen en los últimos años. En el caso de Reino Unido, por ejemplo, el diagnóstico de la rinitis alérgica se ha triplicado en cuatro años (de 2001 a 2005).

Algunos expertos apuntaban que las altas temperaturas podrían ser la causa de que las plantas produjesen más polen pero en este estudio, presentado en la reunión anual de la Unión Europea de Geociencias (EGU), que se celebra en Viena (Austria), se han comparado las mediciones de polen de años más fríos con otros más cálidos y apenas han encontrado diferencias.

"Se ha intentado relacionar con un cambio de las temperaturas pero ésta no es la causa", asegura Annette Menzel, autora del estudio, en declaraciones a la BBC, apuntando al aumento de los niveles de CO2 ya que "favorece la producción de polen".

En el estudio han analizado los niveles de polen de un total de 25 especies de árboles y plantas y hasta un 60 por ciento de las mismas habían aumentado su producción en los últimos años.

Además, observaron que este incremento fue mayor y duró más dentro de las ciudades, pero no fuera de ellas.

Aunque Menzel reconoce que es necesario realizar nuevos estudios para comprobar esta relación, el aumento de la temporada de polen parece estar relacionado con la introducción de plantas y árboles procedentes de otros continentes, unido al citado impacto del CO2.

"En Alemania, noviembre es el único mes en el que no hay alergia al polen", reconoce este experto, proponiendo a las concejalías de Urbanismo de las ciudades tener en cuenta a los alérgicos a la hora de elegir la flora de parques y jardines.

Según recuerda esta experta, "a menudo se eligen árboles por cuestiones estéticas, como el abedul, al que su color plata agradable no le priva de ser un problema para los alérgicos.