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MADRID, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -
A pesar de décadas de investigación sobre sus consecuencias perjudiciales, el uso y abuso del alcohol sigue estando muy extendido. Los mecanismos epigenéticos y transcripcionales son factores clave en el trastorno por consumo de alcohol (TCA). Sin embargo, es necesario comprender mejor los genes, transcritos y marcas de cromatina específicos afectados para desarrollar nuevas farmacoterapias.
La comparación de los marcadores cerebrales afectados por una exposición breve frente a una exposición prolongada al alcohol en ratones revela mecanismos compartidos y diferentes que pueden ser útiles para el desarrollo de tratamientos para el trastorno por consumo de alcohol, según expertos de la Universidad de Washington en San Luis (Estados Unidos).
Tal como se presenta en su artículo de 'eNeuro', las investigadoras de la citada universidad, Erica Periandri y Gabor Egervari, dirigieron un estudio para explorar cómo la exposición al alcohol en ratones macho influye en la expresión génica y en los mecanismos que regulan la función de los genes, es decir, la epigenética.
Egervari explica: "Recientemente descubrimos que los metabolitos [derivados de la descomposición del alcohol en el organismo] regulan directamente los genes del hipocampo tras una única exposición al alcohol. Esta es una forma, hasta ahora desconocida y sorprendentemente directa, en la que el alcohol afecta al cerebro, y se desconocía hasta qué punto estos mecanismos se producen en otras regiones cerebrales. Ahora, queríamos comprobar si estos nuevos mecanismos están activos en otras áreas del cerebro y tras exposiciones repetidas al alcohol".
En concreto, las investigadoras descubrieron que los metabolitos del alcohol alteraron los mecanismos de regulación genética en algunas áreas cerebrales evaluadas tras una exposición breve y en todas las áreas cerebrales evaluadas tras una exposición prolongada al alcohol. Sin embargo, en general, los resultados epigenéticos y de expresión genética variaron según la región cerebral.
Cabe destacar que muchos programas epigenéticos y de expresión genética se vieron alterados con mayor intensidad por la exposición breve al alcohol. Los cambios moleculares en un área cerebral denominada hipocampo ventral, que sustenta las emociones y los comportamientos motivados, fueron particularmente sensibles al número de veces que los ratones fueron expuestos al alcohol.
Según las investigadoras, este estudio demuestra que la cantidad de exposición al alcohol en ratones determina qué genes y mecanismos de regulación génica se ven afectados en ciertas regiones cerebrales, especialmente en el hipocampo ventral. Si bien reconocen que no exploraron las diferencias entre sexos, los investigadores destacan que los marcadores identificados podrían ser útiles para el desarrollo de tratamientos para el trastorno por consumo de alcohol.