Los adolescentes que se autolesionan son más propensos a cometer delitos violentos

Publicado 04/01/2019 18:14:05CET
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   MADRID, 4 Ene. (EUROPA PRESS) -

   Los adolescentes que se autolesionan tienen tres veces más probabilidades de cometer delitos violentos, según ha evidenciado una investigación llevada a cabo por científicos del Centro para la Política de la Infancia y la Familia de la Universidad de Duke (Estados Unidos) y que ha sido publicada en la revista 'The American Journal of Psychiatry'.

   Asimismo, las personas jóvenes que se hacen daño y cometen delitos violentos, es decir, las "personas que hacen daño doble", tienen más probabilidades de tener un historial de maltrato infantil y menos autocontrol que quienes solo se autolesionan.

   "Sabemos que algunos individuos que se autolesionan también infligen daño a otros. Lo que no está claro es si existen características o experiencias de la vida temprana que aumenten el riesgo de ofensas violentas entre las personas que se autolesionan. La identificación de estos factores de riesgo podría guiar las intervenciones que prevengan y reduzcan la violencia interpersonal", han dicho los expertos.

   En el estudio, los científicos compararon a 2,232 gemelos nacidos en 1994 y 1995 que tenían un comportamiento de "daño dual" o que sólo se autolesionaban. La autolesión en la adolescencia se evaluó mediante entrevistas a los 18 años, los delitos violentos se evaluaron a través de un cuestionario informático a los 18 años y los registros policiales hasta los 22 años.

   "Al comparar a los gemelos que crecieron en la misma familia, pudimos comprobar si la autolesión y el crimen violento van juntos simplemente porque provienen de los mismos factores genéticos o de riesgo familiar. "No lo hicieron. Esto significa que los jóvenes que se autolesionan pueden ver la violencia como una forma de resolver problemas y comenzar a usarla contra los demás y contra ellos mismos", han explicado los expertos.

   Los investigadores también encontraron que aquellos que cometieron actos de violencia contra ellos mismos y contra otros tenían más probabilidades de haber experimentado victimización en la adolescencia, al igual que tenían tasas más altas de síntomas psicóticos y dependencia de sustancias.