Adiós a los mitos: Experto desvela métodos reales para el alargamiento de pene

Archivo - Especialista asegura que existen métodos seguros para el alargamiento de pene, como algunos dispositivos
Archivo - Especialista asegura que existen métodos seguros para el alargamiento de pene, como algunos dispositivos - LIUDMILA CHERNETSKA/ ISTOCK - Archivo
Infosalus
Publicado: miércoles, 1 abril 2026 14:42

   MADRID, 1 Abr. (EUROPA PRESS) -

   El cirujano urólogo especialista en cirugía reconstructiva de pene, enfermedad de Peyronie y Medicina sexual, el doctor François Peinado, ha puesto de manifiesto que existen métodos seguros para el alargamiento de pene, como la pérdida de peso y algunos dispositivos.

   "A pesar de la vasta cantidad de información y desinformación disponible, el enfoque médico sobre el alargamiento requiere una evaluación rigurosa de lo que es anatómica y fisiológicamente posible", ha explicado, destacando que hay una realidad clínica, psicológica y quirúrgica en torno a los procedimientos de mejora genital.

   Peinado, que ha asegurado que la preocupación por el tamaño de los genitales es una de las consultas más frecuentes en la Medicina sexual masculina, ha señalado que, "desde una perspectiva puramente anatómica y estadística, la inmensa mayoría de los hombres que buscan intervenciones de alargamiento poseen dimensiones que caen perfectamente dentro del rango de la normalidad".

   En este sentido, las evaluaciones antropométricas a gran escala, que han recopilado datos de miles de hombres, establecen que el tamaño promedio de un pene erecto a nivel mundial oscila entre los 13 y 15 centímetros de longitud. Así, clínicamente, el diagnóstico de 'micropene' se reserva estrictamente para aquellos casos en los que la longitud máxima en erección es inferior a 7,5 centímetros.

   "Esta es una condición médica infrecuente que suele estar asociada a deficiencias hormonales o genéticas durante el desarrollo fetal y afecta a menos del 1 por ciento de la población", ha continuado, tras lo que ha señalado que, "sin embargo, la percepción distorsionada sobre el propio cuerpo ha dado lugar a un aumento alarmante de la ansiedad por el tamaño".

TRASTORNO DISMÓRFICO PENEANO

   En este contexto, ha explicado que "esta insatisfacción constante y angustiante se clasifica a menudo como trastorno dismórfico peneano". "En los pacientes que lo padecen, la preocupación es puramente subjetiva, el problema no reside en la anatomía física ni en la funcionalidad del órgano, sino en la salud mental y la autopercepción", ha concretado.

   "Por ello, los protocolos médicos recomiendan encarecidamente que estos pacientes reciban evaluación y apoyo psicológico antes de considerar cualquier tipo de intervención invasiva, dado que la cirugía en estos casos no suele aliviar la insatisfacción subyacente y puede empeorar el cuadro", ha puesto de manifiesto.

   Abordando las opciones disponibles, Peinado se ha referido a la pérdida de peso y la modificación del estilo de vida. En hombres con sobrepeso u obesidad, el pene puede quedar "parcial o totalmente enterrado" bajo una gruesa almohadilla de grasa suprapúbica, ante lo que la reducción drástica de peso corporal o la intervención mediante liposucción o abdominoplastia de esta zona específica no estimula el crecimiento del tejido cavernoso, pero sí "desentierra" la base del órgano, ha informado.

   "Este abordaje puede revelar hasta 2,5 centímetros de longitud funcional que ya existían, pero permanecían ocultos bajo el panículo adiposo", ha proseguido, al tiempo que ha citado los dispositivos de tracción basados en el principio clínico de la mecanotransducción (aplicación de tensión mecánica continua que induce el crecimiento celular y la remodelación de tejidos).

   Estos aparatos de tracción médica (extensores de pene) pueden lograr un aumento real de las dimensiones, y es que las investigaciones científicas muestran ganancias que van de 1,5 a 2 centímetros en la longitud estirada. No obstante, este método exige un compromiso extremo, requiriendo un uso meticuloso de varias horas diarias durante un periodo ininterrumpido de, al menos, seis meses.

Contador

Contenido patrocinado