Adicción a los dulces: La incertidumbre, nueva clave para entender la impulsividad

Archivo - Las personas que muestran deseo por los dulces son más impulsivas al tolerar peor la incertidumbre, según un estudio
Archivo - Las personas que muestran deseo por los dulces son más impulsivas al tolerar peor la incertidumbre, según un estudio - CARLOSGAW/ISTOCK - Archivo
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Publicado: lunes, 17 agosto 2026 7:36

   MADRID, 17 Ago. (EUROPA PRESS) -

   Científicos de la Universidad HSE (Rusia) han realizado un estudio cuyos resultados han mostrado que quienes muestran deseo por los dulces tienden a comportarse de forma más impulsiva, no porque busquen recompensas inmediatas, sino porque toleran peor la incertidumbre.

   Este trabajo ha comprobado, de esta forma, que la afición por los dulces podría estar relacionada no solo con los hábitos alimenticios, sino también con la forma en que las personas toman decisiones, conclusión a partir de la que se considera que se podría contribuir a mejorar los tratamientos para la adicción. El mismo ha sido publicado en la revista especializada 'Frontiers in Psychology'.

   "Solemos pensar en la impulsividad como una incapacidad para posponer la gratificación", ha indicado la autora principal de esta investigación y asistente en el Centro de Cognición y Toma de Decisiones del Instituto de Neurociencia Cognitiva de este centro académico, Anna Davidovich, quien ha sostenido, no obstante, que los resultados obtenidos "apuntan a un mecanismo diferente", que es el mencionado de la incertidumbre.

   En este sentido, ha insistido en que "elegir una recompensa inmediata menor puede deberse al deseo de evitar la incertidumbre, en lugar de al deseo de recibir la recompensa lo antes posible". "Esto cambia nuestra comprensión de la naturaleza del comportamiento impulsivo", ha puesto de manifiesto.

   Para llegar a este punto, los expertos han investigado experimentalmente la relación entre la impulsividad y la sensibilidad a la recompensa, para lo que han utilizado la predilección por los sabores dulces como indicador. Así, y con la participación de 149 jóvenes, han empleado la prueba estandarizada de preferencia por el sabor dulce de Kampov-Polevoy para clasificar a las personas como amantes del mismo (aquellos que prefieren la solución de sacarosa más concentrada) o los que no lo aprecian.

MAYOR AVERSIÓN AL RIESGO

   Posteriormente, los participantes han completado una serie de tareas para evaluar la aversión al riesgo y la impulsividad, en las que han debido elegir entre recompensas menores y mayores, así como entre inmediatas y diferidas. Con ello, han constatado que las personas que prefieren los dulces tienen una probabilidad significativamente mayor de elegir una recompensa menor pero garantizada, lo que demuestra una mayor aversión al riesgo.

   En cuanto a la impulsividad, también han tendido a elegir una recompensa menor e inmediata a una mayor y diferida. "Sin embargo, cuando ambas opciones implicaban una demora, estaban más dispuestas a esperar la recompensa mayor", han explicado los científicos, que han agregado que después de haber tenido en cuenta el nivel de aversión al riesgo de cada participante, "la aparente impulsividad de quienes preferían los dulces prácticamente desapareció".

   Por ello, han concluido que "quienes prefieren los dulces eligen las recompensas inmediatas no porque no estén dispuestos a esperar, sino porque las recompensas demoradas siempre implican incertidumbre, algo que tienden a evitar". "Este efecto podría estar relacionado con el sistema opioide del cerebro", han explicado, al tiempo que han apuntado que "la preferencia por el sabor dulce se asocia con la actividad de receptores que participan no solo en la experiencia del placer, sino también en la evaluación de amenazas e incertidumbre".

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