Adaptar horarios, recuperar rutinas o implicar a los niños en los preparativos, consejos para iniciar el curso escolar

Archivo - Archivo.- Un grupo de niños en el patio del colegio en Madrid
Archivo - Archivo.- Un grupo de niños en el patio del colegio en Madrid - Isabel Infantes - Europa Press - Archivo
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Publicado: miércoles, 2 septiembre 2026 11:07

MADRID 2 Sep. (EUROPA PRESS) -

Recuperar progresivamente las rutinas, anticipar los cambios, implicar a los menores en la preparación y mantener una actitud positiva son algunas de las recomendaciones que han realizado desde el Hospital Gregorio Marañón para favorecer una adaptación más llevadera después de las vacaciones de cara al inicio del curso escolar.

Desde el Instituto de Psiquiatría y Salud Mental del centro se ha destacado que la comunicación no debe limitarse a indicarles lo que tienen que hacer, sino que conviene conocer sus preocupaciones y proporcionarles información concreta sobre lo que les espera, como la nueva etapa educativa, el profesorado o el aula.

Asimismo, se recomienda transmitir un mensaje positivo e ilusionante, normalizando el regreso a las clases y recordando que la vuelta al colegio también supone reencontrarse con los amigos, aprender cosas nuevas y continuar avanzando en un proyecto propio, ha indicado el centro en un comunicado.

Ignacio Civeira, psiquiatra infantil del hospital, ha aconsejado además anticiparse durante los últimos días de vacaciones y no concentrar todos los cambios justo antes de comenzar las clases. Para ello, ha recomendado intercalar las actividades de ocio con otras relacionadas con la preparación del curso y aproximar progresivamente las rutinas familiares a las que se mantendrán durante los meses siguientes.

En este sentido, se insta a adelantar paulatinamente los horarios de sueño, ya que los desajustes de los horarios de verano pueden provocar dificultad para dormir, recuperar horarios regulares de comidas y desayuno, limitar el tiempo dedicado a las pantallas y favorecer la actividad física.

Para facilitar el ajuste del sueño, el especialista ha aconsejado adelantar la hora de acostarse entre 15 y 20 minutos cada día durante la última semana antes del comienzo de las clases.

También se recuerda la importancia de implicar a los menores en este proceso. Así, se apunta que permitir que participen en tareas como elegir el desayuno, preparar la mochila o acompañar a comprar el material escolar hace que se sientan parte activa del cambio y puede reducir la resistencia ante el inicio del nuevo curso.

"El acompañamiento de los adultos o tutores desde el ejemplo puede tener un impacto positivo en la adaptación. Cuando los padres muestran que también retoman sus horarios y obligaciones de forma ordenada, transmiten seguridad y credibilidad a los más pequeños. De lo contrario, si el adulto vive la vuelta al colegio con estrés o preocupación, el niño puede percibirlo y asumir ese mismo estado emocional", ha alegado Civeira.

NO SOBRECARGAR A LOS MENORES

Durante los primeros días también se recomienda no sobrecargar a los menores con demasiadas actividades hasta que la nueva rutina esté asentada.

Además, se recalca la importancia de escuchar y validar cómo se sienten los niños sin dramatizar sus preocupaciones ni facilitar de forma sistemática que eviten acudir al colegio.

En caso de que exista alguna circunstancia que pueda requerir un acompañamiento especial, se recomienda comunicarla al centro educativo.

Entre las principales dificultades que suelen aparecer en la vuelta al cole también está la tensión o inseguridad en niños y adolescentes tras las vacaciones. La ansiedad anticipatoria puede manifestarse durante los días previos a través de irritabilidad, llanto o molestias físicas como dolor de tripa. En este sentido, desde el centro se ha indicado que transmitir un mensaje positivo y mantener rutinas relajantes puede ayudar a favorecer la adaptación.

Además, entre los más pequeños también puede producirse una mayor dificultad para separarse de sus padres o cuidadores. Para ello, se ha reseñado que las despedidas breves y la confianza de los adultos en el profesorado ayudan a facilitar esta transición.

También, el reencuentro con los compañeros puede provocar cierta inseguridad, por lo que se apunta que facilitar algún encuentro previo al inicio del curso puede favorecer a la adaptación social.

Por último, los cambios de etapa, como el paso de Infantil a Primaria o de Primaria a Secundaria, pueden aumentar la incertidumbre. Sobre este punto, ha indicado que anticipar las novedades y resolverles las dudas ayuda a reducir el miedo ante lo desconocido.

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