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MADRID, 10 Jul. (EUROPA PRESS) -
La migraña crónica limita la vida de millones de personas y muchas buscan alternativas que complementen los tratamientos habituales cuando el dolor persiste. Entre ellas, la auriculoterapia o acupuntura en la oreja ha despertado interés por su posible efecto sobre los mecanismos implicados en esta enfermedad.
LOS RESULTADOS MEJORAN, PERO EL ESTUDIO PIDE PRUDENCIA
La acupuntura en la oreja puede ayudar a disminuir el dolor de las migrañas y su impacto en la vida diaria, según una nueva investigación de la Universidad del Sur de Santa Catarina (UNISUL) de Brasil, presentada en el Foro 2026 de la Federación de Sociedades Europeas de Neurociencia (FENS) que se celebra en Barcelona, España.
Un ensayo clínico aleatorizado sobre el tratamiento, denominado auriculoterapia, reveló que las migrañas eran menos dolorosas inmediatamente después del tratamiento y 30 días después, en comparación con el dolor experimentado antes del mismo. El impacto de las migrañas en la vida diaria también mejoró.
Además, los investigadores, liderados por Fernanda Belle, fisioterapeuta del laboratorio de Neurociencia Experimental de la Universidad del Sur de Santa Catarina, observaron cambios en los niveles de oxigenación en la corteza prefrontal del cerebro a lo largo del estudio, medidos mediante hemoencefalografía (HEG), una tecnología no invasiva que utiliza espectroscopia de infrarrojo cercano para medir el flujo sanguíneo en el cerebro y que constituye una medida indirecta de la actividad neuronal.
Sin embargo, aunque todas estas mejoras fueron estadísticamente significativas al comparar a las 68 mujeres que participaron en el ensayo antes y después del tratamiento, no hubo diferencias estadísticamente significativas entre las 34 mujeres que recibieron auriculoterapia y las 34 que recibieron el tratamiento simulado.
Ambos grupos mejoraron con el tiempo, lo que podría sugerir que la estimulación auricular, incluso cuando no es específica, puede influir en los resultados relacionados con el dolor. Sin embargo, en esta etapa, no pueden concluir que la auriculoterapia fuera superior al procedimiento simulado.
En la evaluación HEG, identificaron cambios en los niveles promedio de oxigenación de la corteza prefrontal a lo largo del estudio, así como diferencias entre los grupos, pero el patrón de cambio a lo largo del tiempo no fue claramente distinto entre ambos grupos. Sin embargo, los resultados son importantes porque demuestran que es posible monitorizar objetivamente aspectos de la función cerebral en mujeres con migraña crónica.
En general, estos resultados son alentadores, sobre todo porque observaron una mejoría en los resultados clínicos durante el seguimiento, con un efecto más consistente sobre el dolor en el grupo que recibió auriculoterapia. Esto sugiere que la auriculoterapia podría ser una estrategia complementaria interesante en el tratamiento de la migraña crónica. Estan reevaluando estos resultados preliminares en un grupo más amplio de mujeres.
ASÍ SE PUSO A PRUEBA LA AURICULOTERAPIA FRENTE A UN TRATAMIENTO SIMULADO
Belle reclutó a 68 mujeres para su estudio que habían recibido un diagnóstico clínico de migraña durante al menos un año. Todas las pacientes experimentaban migrañas 15 o más días al mes. Las migrañas se caracterizaban por dolores de cabeza recurrentes de moderados a intensos, acompañados de otros síntomas como náuseas, sensibilidad a la luz y al sonido, y a veces aura, un síntoma neurológico que puede incluir alteraciones visuales como destellos de luz o líneas en zigzag.
Los investigadores evaluaron el dolor mediante el Cuestionario del Dolor de McGill y el impacto en la vida diaria mediante la Prueba de Impacto del Dolor de Cabeza (HIT-6) en tres momentos: antes de que los pacientes comenzaran el tratamiento, inmediatamente después del tratamiento y 30 días después.
Los pacientes fueron asignados aleatoriamente a recibir ocho sesiones de auriculoterapia o un tratamiento simulado durante ocho semanas. La auriculoterapia consistió en el uso de agujas semipermanentes para estimular puntos específicos de la oreja, seleccionados según el protocolo para la migraña. Posteriormente, se aplicaron semillas de mostaza en los mismos puntos para mantener la estimulación hasta la siguiente sesión.
El procedimiento simulado consistió en la aplicación de agujas semipermanentes en puntos de la oreja que no estaban relacionados con la migraña, pero que correspondían a los dedos, la muñeca, la rodilla, el brazo, el hombro, el pulmón, las extremidades inferiores y la columna vertebral. También se aplicaron semillas de mostaza en estos puntos.
Las pacientes desconocían el procedimiento al que se sometían; la terapeuta sí lo sabía, pero quienes evaluaban los resultados y quienes realizaban el análisis estadístico desconocían a qué grupo se había asignado a cada mujer. Los investigadores llevaron a cabo evaluaciones fisiológicas del cerebro mediante HEG, un método que consiste en colocar pequeños sensores en la cabeza de las pacientes para medir el flujo sanguíneo y la oxigenación.
En el grupo de auriculoterapia, la puntuación media del dolor disminuyó de 50,5 antes de las sesiones a 44,7 inmediatamente después y a 41 a los 30 días. Esto representó una reducción del dolor de aproximadamente un 11% al finalizar el tratamiento y de un 18% en el seguimiento a los 30 días.
En el grupo que recibió el procedimiento simulado, las puntuaciones de dolor también disminuyeron de 50,2 antes de las sesiones a 44,3 inmediatamente después y a 43,9 a los 30 días, lo que representa reducciones de aproximadamente el 12% y el 13%, respectivamente. En el seguimiento a los 30 días, las puntuaciones de dolor fueron significativamente menores que antes del tratamiento en ambos grupos. Sin embargo, no hubo diferencias estadísticamente significativas entre los grupos, lo que significa que el estudio no pudo demostrar que la auriculoterapia fuera superior al procedimiento simulado.
"También observamos una reducción en el impacto de la migraña en la vida diaria", cuenta la experta. "En el grupo de auriculoterapia, la puntuación promedio del HIT-6 disminuyó de 66,1 antes de las sesiones a 60,7 inmediatamente después de las sesiones y a 59,5 a los 30 días. En el grupo de control, la puntuación promedio disminuyó de 65,8 a 59,2 después de las sesiones y fue de 59,3 a los 30 días. En ambos grupos, esto representa reducciones de aproximadamente entre el 8% y el 10%".
Ambos grupos mostraron mejoría con el tiempo, lo que podría sugerir que la estimulación auricular, incluso cuando no es específica, puede influir en los resultados relacionados con el dolor. Sin embargo, en esta etapa, no podemos concluir que el protocolo de auriculoterapia fuera superior al procedimiento simulado. Dado que se trata de un análisis preliminar de un estudio en curso, los hallazgos deben interpretarse con precaución y se reevaluarán en una muestra más amplia.
QUÉ CREEN LOS INVESTIGADORES QUE OCURRE EN EL CEREBRO DURANTE EL TRATAMIENTO
Además de estudiar la auriculoterapia en un grupo más amplio de mujeres, los autores también están investigando los mecanismos que pueden explicar cómo actúa la auriculoterapia en el cuerpo.
"La migraña es una afección compleja que implica cambios neurovasculares, autonómicos y neuroinflamatorios. El oído tiene fuertes vínculos con redes de células nerviosas, incluyendo conexiones con el nervio vago, el nervio trigémino y los nervios cervicales, que participan en la regulación del dolor, la actividad autonómica y las respuestas inflamatorias", explica Belle.
"Una de nuestras hipótesis es que la auriculoterapia puede influir en el llamado eje neuroinmune, un sistema de comunicación bidireccional entre los sistemas nervioso e inmunitario, que modula procesos relacionados con la sensibilización al dolor y la inflamación".