Especialista asegura que las actividades al aire libre pueden reducir el riesgo de desarrollar miopía hasta en un 50% - EUROPA PRESS
MADRID, 23 Mar. (EUROPA PRESS) -
La optometrista del madrileño Hospital Universitario Los Madroños de Brunete, Silvia González, ha indicado que las actividades al aire libre pueden reducir el riesgo de desarrollar miopía hasta en un 50 por ciento, por lo que esta es una de las claves para frenar el avance de esta afección.
"La exposición a la luz natural y mirar a larga distancia actúan como factores protectores frente al desarrollo de la miopía", ha manifestado, tras lo que ha declarado que se recomienda que los niños pasen entre 40 minutos y dos horas al día en espacios exteriores. Ello debido a que las estimaciones apuntan a que una de cada dos personas será miope en 2050.
Frente a ello, González aboga por actuar de forma precoz, ya que la niñez es el momento clave para prevenir. "Si no intervenimos en la infancia, cuando se produce el desarrollo ocular, es mucho más difícil frenar la progresión de la miopía en etapas posteriores", ha declarado, al tiempo que ha señalado que el principal síntoma es la dificultad para enfocar objetos lejanos.
El entorno escolar juega un papel fundamental, ha subrayado, para añadir que el riesgo de desarrollar miopía aumenta cuando uno o ambos progenitores son miopes, especialmente en casos de miopía alta. También, el estilo de vida actual favorece los entornos visuales cercanos, con un uso creciente de dispositivos electrónicos y actividades de cerca.
HÁBITOS VISUALES ADECUADOS
Para reducir su impacto, se recomienda adoptar hábitos visuales adecuados, como "seguir la regla 30/30/30: leer a más de 30 centímetros, descansar cada 30 minutos y mirar a lo lejos durante al menos 30 segundos", ha continuado González, quien ha agregado que los tratamientos actuales están orientados a frenar el crecimiento excesivo del ojo.
Así, entre las opciones disponibles se encuentran el uso de gotas oftálmicas, lentes de contacto de uso diario o nocturno y cristales específicos para gafas diseñados para ralentizar la progresión de la miopía. No obstante, el abordaje debe ir más allá del tratamiento, por lo que se apuesta por la prevención, el diagnóstico precoz y la educación en hábitos visuales.
Por último, desde el Hospital Universitario Los Madroños han informado de que, para mitad de siglo, se espera que un 10 por ciento de las personas desarrolle un grado alto de miopía. En sus formas más avanzadas, las complicaciones oculares asociadas pueden ser graves e incluso comprometer la visión.