Actualizado 06/10/2014 21:57:48 +00:00 CET

Los accidentes de tráfico, ahogamientos y atragantamientos suponen más de dos tercios de muertes por accidente en niños

MADRID, 28 Mar. (EUROPA PRESS) -

Los accidentes de tráfico, ahogamientos y atragantamientos suponen más de dos tercios de muertes por accidente en niños, según ha alertado la Sociedad de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP), quien ha destacado la necesidad de que el asesoramiento para la prevención de estas lesiones forme parte de la asistencia médica ofrecida a todos los lactantes, niños y adolescentes.

"Este asesoramiento debe ser adecuado a la edad del niño y a su entorno. Inicialmente es necesario que se dirija hacia los padres, tanto por el papel del modelo de la conducta del niño como por ser las personas más capaces para modificar el ambiente del menor. Además, a medida que el menor madura, el asesoramiento debe dirigirse cada vez más hacia el niño o el adolescente, a medida que se convierten en responsables de su propia conducta", ha señalado la sociedad.

Y es que, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), durante el año 2010 se produjeron en España 186 muertes por accidente de pacientes pediátricos, de los cuales el 44 por ciento fueron en accidente de tráfico; el 17,7 por ciento por ahogamientos; el 10,7 por ciento por atragantamientos; el 9,1 por ciento por ingesta de tóxicos; el 8,6 por ciento caídas y; el 3,2 por ciento por golpes con objetos contundentes.

Por todo ello, SEPEAP ha destacado la necesidad de que los médicos aconsejen a los padres de niños lactantes y preescolares que extremen las precauciones de seguridad en los desplazamientos en coche, utilizando siempre las sillas; instalen en las casas detectores de humos para evitar las quemaduras y controlar la temperatura del agua caliente para que esté entre los 40 y los 45 grados centígrados; e instalen rejas y puertas en ventanas y escaleras.

Asimismo, es necesario que los profesionales sanitarios muestren a los padres la necesidad de mantener fuera del alcance de los menores los productos tóxicos; no descuidar a sus hijos cuando están en el agua; sepan las técnicas de reanimación cardiopulmonar del lactante y del niño y, a su vez, aprendan cómo acceder a su sistema local de asistencia urgente; y pongan a los niños a dormir boca arriba, estimulen la lactancia materna y no fumen con el objetivo de evitar la muerte súbita.

Respecto a los niños en edad escolar, la sociedad ha abogado porque los pediatras pidan a los padres que pongan a sus hijos el cinturón de seguridad en el coche, el casco cuando monten en bicicleta y el material de protección para el patinaje en línea y el monopatín; no dejarles nadar solos; supervisen el equipamiento de seguridad utilizado para los deportes; y guardar, en el caso en el que los padres deban usarlas por sus trabajos, las armas descargadas y fuera del hogar.

Finalmente, respecto a los adolescentes, SEPEAP considera necesario que los médicos recuerden a esta población la importancia que tiene el uso del cinturón de seguridad y de los casos; no beber cuando se vaya a realizar una actividad acuática; llevar equipamiento adecuado para realizar deporte; y no utilizar armas de fuego.

"La lesión accidental sigue siendo la principal causa de muerte y minusvalía infantil y del adolescente. El adecuado asesoramiento por el pediatra puede alertar a los padres y a sus hijos sobre muchas conductas o ambientes de riesgo. Será necesario el adecuado cambio de la conducta o del ambiente por los padres y los niños para disminuir el número de niños afectados de una lesión accidental importante", ha zanjado la sociedad.