Abajo mitos: menos del 10% de los Asperger tiene una inteligencia superior a la media

Publicado 18/02/2019 11:57:16CET
PIXABAY / VICTORIA_BORODINOVA - Archivo

MADRID, 18 Feb. (EUROPA PRESS) -

Menos del 10 por ciento de las personas que padecen el síndrome de Asperger tiene una inteligencia superior a la media, han aclarado la directora de Educational & Neuropsychological Unit de Vithas Internacional (Madrid), Alexandra Pardos, y el responsable técnico de la Confederación Asperger España, Antonio Peral Parrado.

Lo que ocurre, según Pardos, es que "en muchas ocasiones desarrollan habilidades relacionadas con un interés concreto sobre el que acumulan gran cantidad de información". Sin embargo, "se trata habitualmente de intereses muy restringidos, centrados en áreas poco relevantes", ha agregado la experta. Peral Parrado ha afirmado, además, que el 100 por ciento tiene problemas para entender y relacionarse con su entorno".

El síndrome de Asperger forma parte de los Trastornos del Espectro Autista (TEA). Su principal característica es la dificultad a la hora de relacionarse, empatizar y comunicar.

"Es un trastorno neurobiológico, es decir, una disfunción de las áreas cerebrales implicadas en las habilidades sociales y la comunicación que solemos detectar en edades tempranas y afecta a la capacidad de relación, con causa neurobiológica aún poco conocida", ha explicado Pardos. Autismo Europa sitúa su el número de casos en uno por cada 100 nacimientos, más de 450.000 personas en España.

Los síntomas que pueden alertar a los padres son falta de empatía, uso de un lenguaje enciclopédico o pedante, denominado prosodia robótica, una mirada analítica y distante y ciertas atipicidades, como intereses extraños, comportamientos repetitivos, ciertos 'tics' y torpeza motora. Provocan aislamiento social en el niño y grandes frustraciones emocionales.

"Es importante también concienciar a los padres sobre la importancia de su propio bienestar para la buena evolución de sus hijos, por ello también tenemos que trabajar con las familias e incluso con los colegios, ya que a menudo aparecen dificultades de aprendizaje", ha indicado la doctora Pardos.

INTERVENCIÓN

El Asperger no tiene cura como tal, pero los síntomas pueden mejorar si se interviene de forma "adecuada", según la experta. "Generalmente realizamos un abordaje cognitivo-conductual cuyo principal objetivo es el aprendizaje de estrategias, técnicas y conductas que compensen la dificultad de comunicación y relación, disminuyendo la frustración", ha especificado.

En muchos niños se producen cuadros de ansiedad, depresión, problemas de conducta y aislamiento. Por ello, la intervención temprana resulta fundamental, ha asegurado la doctora Pardos.

"Trabajar en terapia individual es muy importante para la comprensión, aceptación y rehabilitación de sus dificultades, pero también la terapia grupal, con el fin de promover las habilidades sociales, práctica que podemos llevar a cabo mediante talleres adaptados a esta problemática", ha apuntado la experta.

También ha aludido a establecer "un análisis y seguimiento totalmente individualizados de cada caso, ya que ningún paciente con Asperger es igual a otro y cada individuo evoluciona de modo diferente". "Las evidencias de los beneficios de la intervención temprana son múltiples, pero incluso si se detecta o diagnostica tarde, con el tratamiento apropiado se consiguen grandes mejorías", ha concluido la doctora Pardos.