El 95% de las muertes súbitas cardíacas son irreversibles por falta de conocimientos de reanimación en el entorno, según SEC

Actualizado 18/03/2009 18:37:00 CET

MADRID, 18 Mar. (EUROPA PRESS) -

El 95 por ciento de las personas que sufren una muerte súbita cardiaca no sobreviven por el desconocimiento general hacia las prácticas de reanimación cardiopulmonar, según aseguraron hoy expertos de la Sociedad Española de Cardiología (SEC).

Iniciar las tareas de reanimación cardiopulmonar de forma precoz resulta clave para la supervivencia del paciente. De hecho, "cada minuto de retraso disminuyen entre un ocho y un diez por ciento las posibilidades de supervivencia, y pasados diez minutos, los intentos de reanimación no suelen tener éxito", señaló el secretario de la Sección de Electrofisiología y Arritmias de la SEC, el doctor Ignacio Fernández Lozano.

La muerte cerebral y el fallecimiento irreversible pueden ocurrir en tan sólo cuatro o seis minutos después de que ocurra la parada cardíaca. Esta puede revertirse "en la mayoría de los casos" si se ponen en marcha inmediatamente la "cadena de supervivencia", comentó este experto.

La cadena de supervivencia consiste en que cualquier ciudadano con unos mínimos conocimientos inicie lo antes posible el soporte vital básico, que consiste en poner al paciente en posición de seguridad (tumbado o recostado sobre el lateral izquierdo si existe un atragantamiento) abrirle la vía aérea, asegurarse de que no hay nada que obstruya la respiración en la boca y comenzar, si no tiene pulso, la reanimación cardiopulmonar (masaje cardíaco). "Al mismo tiempo que se ponen en marcha estas acciones, es clave realizar la llamada al Servicio de Emergencias", añadió el doctor.

"Poner en marcha precozmente esta cadena de supervivencia es clave ya que un minuto de retraso, equivale a muchas vidas perdidas", afirmó. Por ello, "nuestro objetivo es concienciar a las autoridades sanitarias y a la población --empezando por los escolares-- de la importancia que tiene saber iniciar la cadena de supervivencia ante una muerte súbita, tanto para nosotros mismos como para nuestro entorno", explicó.