Archivo - Uso de la IA en sanidad. - PCESS609/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 6 Jul. (EUROPA PRESS) -
El 86 por ciento de españoles se muestra abierto a que la inteligencia artificial (IA) tenga un papel en su atención sanitaria, al tiempo que el 59 por ciento ya utiliza de forma activa estas herramientas para cuestiones relacionadas con su salud, según recoge el 'STADA Health Report 2026'.
El estudio, elaborado a partir de un cuestionario 'online' a 20.000 personas de 20 países europeos, ofrece una comparativa entre la perspectiva europea y española sobre el sistema sanitario, retos del mismo y avances como la incorporación de la inteligencia artificial.
La aceptación del uso de la IA en el ámbito sanitario es amplia en España y en Europa, donde, de media, el 55 por ciento de los europeos la utiliza ya para cuestiones relativas con su salud y el 82 por ciento está abierto a que tenga un papel en el cuidado de su salud.
Entre otros resultados destacados en este informe, el 43 por ciento de europeos estaría dispuesto a permitir que esta herramienta accediera a toda su historia clínica para mejorar el diagnóstico, la prevención o el tratamiento, y el 49 por ciento ya confía, o confiaría, en un diagnóstico realizado mediante IA.
En España, aunque las opiniones con respecto a la IA son aún algo más favorables, la confianza sigue estando vinculada al acompañamiento profesional, de tal forma que casi la mitad de encuestados (47%) prefiere que cualquier recomendación generada por esta herramienta sea revisada y ajustada por un médico.
PAPEL RELEVANTE DE LOS PROFESIONALES
De hecho, el avance de la IA no hace que los profesionales sanitarios pierdan relevancia y, en este sentido, el 77 por ciento de europeos y 90 por ciento de españoles sigue considerando a su médico de Atención Primaria (AP) como su principal referencia para tomar decisiones relacionadas con su salud. Lo mismo opina el 57 por ciento de europeos y el 68 por ciento de españoles en relación con los farmacéuticos.
El informe refleja que los europeos y españoles esperan que los profesionales asuman un papel aún más importante en el ámbito digital. En concreto, el 51 por ciento de encuestados en España considera que deberían ampliarse las consultas digitales y a distancia, mientras que solo un 17 por ciento cree que la IA restará relevancia al papel de los profesionales sanitarios.
En el ámbito europeo, el 41 por ciento considera que los profesionales deberían ofrecer más consultas digitales y a distancia; el 30 por ciento cree que serán todavía más importantes como referentes de confianza y contacto humano; y el 26 por ciento espera que actúen como asesores e intérpretes, ayudando a los pacientes a desenvolverse en un entorno con una cantidad cada vez mayor de información sobre salud. Solo el 20 por ciento considera que la importancia de los profesionales sanitarios disminuirá debido a la IA.
En este contexto, los encuestados muestran que la IA puede ser una aliada en tareas administrativas y de seguimiento, como la gestión de citas y revisiones médicas, donde el 50 por ciento de europeos considera positivo su uso, la toma de notas durante las consultas o el seguimiento de enfermedades crónicas, con un 36 por ciento de aceptación.
Con todo, el 38 por ciento expresa su preocupación por la posible reducción del contacto humano en un sistema sanitario impulsado por la IA, y el 35 por ciento teme que pueda deteriorarse la calidad de la comunicación con los profesionales sanitarios.
SATISFACCIÓN CON EL SISTEMA SANITARIO
Por otra parte, el informe analiza la satisfacción de los ciudadanos con sus sistemas sanitarios. En España, el 62 por ciento se declara satisfecho con el sistema sanitario público, seis puntos por encima de la media europea (56%), que ha descendido dos puntos respecto al año anterior y muestra una estabilización tras la caída observada tras la pandemia.
En este punto, el estudio precisa que los europeos que enfrentan problemas de salud mental y dificultades económicas están significativamente menos satisfechos con el sistema sanitario. Los datos apuntan que solo el 40 por ciento de las personas con mala salud mental lo considera satisfactorio, frente al 61 por ciento de los europeos con buena salud mental, mientras que la brecha es de hasta 15 puntos entre quienes gozan de estabilidad económica (61%) y quienes no (46%).
En la clasificación de satisfacción por países, España se encuentra por debajo de Bélgica, donde la satisfacción es del 86 por ciento, Uzbekistán (82%), Suiza (77%) o Alemania (63%). Con todo, ocho de cada 10 personas considera que el sistema sanitario nacional está por encima de la media europea.
Preguntados por los retos sanitarios que enfrentan sus países, el 67 por ciento de los europeos y el 78 por ciento de los españoles señala la escasez de profesionales sanitarios y las largas listas de espera que ello provoca. En paralelo, al 43 por ciento de europeos le preocupa el acceso a una atención sanitaria accesible.
Otros de los retos señalados son el envejecimiento de la población y el aumento de las enfermedades crónicas (56%), así como el creciente número de personas con problemas de salud mental (53%).
Si pudieran decidir como ministros de Sanidad, el 58 por ciento de los europeos y el 67 por ciento de los españoles priorizaría reducir los tiempos de espera mediante el incremento del número de profesionales sanitarios, mientras que el 49 por ciento mejoraría el acceso a la Atención Primaria.
PAPEL ACTIVO EN EL AUTOCUIDADO
En este contexto, los ciudadanos están adoptando un papel mucho más activo en el cuidado de su bienestar, según se desprende del informe, que recoge que el 78 por ciento considera que dispone de los conocimientos y recursos necesarios para cuidar de su salud, al tiempo que el 94 por ciento recurre a la automedicación para tratar, al menos, algunos problemas leves.
Asimismo, el 85 por ciento utiliza una o varias herramientas, desde pulseras de actividad hasta dispositivos de medición domésticos, para controlar distintos aspectos de su estado de salud. En España, esta implicación también se refleja en que el 75 por ciento de los ciudadanos considera que tiene el control sobre su propia salud y el 34 por ciento destinaría una inversión adicional en salud a revisiones médicas y programas de prevención.
"El debate sobre pacientes cada vez más empoderados y capaces de tomar decisiones sobre su propia salud está cobrando impulso, y la IA está acelerando esta transformación a un ritmo sin precedentes", ha destacado el CEO de STADA, Peter Goldschmidt, quien ha aseverado que el sector sanitario "tendrá que adaptarse" a una población que cada vez actúa más como un participante activo en la gestión de su salud.