Archivo - Imagen de archivo de una persona con un catarro. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / RIDOFRANZ - Archivo
MADRID 6 Nov. (EUROPA PRESS) -
Casi el 80 por ciento de los adultos con enfermedades crónicas afirma que los virus respiratorios, incluido el virus respiratorio sincitial (VRS), alteran su vida cotidiana, según una encuesta realizada por la compañía GSK.
Con motivo de la Semana de Concienciación sobre el VRS 2026, que se celebra del 2 al 8 de noviembre, GSK ha llevado a cabo una encuesta mundial realizada a 6.041 adultos de 18 años o más años y de más de diez países, entre ellos más de 500 personas en España, con el objetivo de analizar el conocimiento sobre esta infección respiratoria y las experiencias de las personas que viven con determinadas enfermedades crónicas.
Entre estas patologías, se encuentran las enfermedades cardiovasculares (ECV), diabetes tipo 1 y 2, asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), enfermedad renal crónica (ERC) e hipertensión arterial.
Así, el 52 por ciento de los encuestados con asma afirma que sus síntomas empeoraron al contraer un virus respiratorio, al igual que el 45 por ciento de las personas con EPOC, el 35 por ciento de aquellas personas con enfermedad renal crónica, el 29 por ciento de quienes padecen enfermedades cardiovasculares y el 27 por ciento de las personas con diabetes.
Entre todos los encuestados, el 36 por ciento ha experimentó una recuperación más prolongada de lo esperado, el 25 por ciento necesitó visitas adicionales al médico de Atención Primaria y un 18 por ciento acudió a Urgencias.
Entre quienes habían padecido una infección por VRS, sus efectos pudieron prolongarse mucho más allá de la infección inicial. Dos de cada cinco encuestados que había sufrido VRS afirma haber experimentado alteraciones de su salud al menos un mes. Casi uno de cada 10 ha señalado que tardó más de un año en recuperar el estado de salud que tenía previamente, o que no se habían recuperado por completo.
Más de la mitad, el 55 por ciento, describe sus síntomas de VRS como moderadamente graves o muy graves; un porcentaje que asciende al 68 por ciento entre los encuestados con EPOC y enfermedad renal crónica, al 64 por ciento entre aquellos con enfermedad cardiovascular y al 63 por ciento entre los que padecen asma.
"Vivir con una enfermedad crónica implica prestar especial atención a la salud cada día. Cuando aparece una infección por VRS u otro virus respiratorio, sus consecuencias pueden ir mucho más allá de sentirse mal durante unos días. Puede afectar a la independencia y a la capacidad de seguir haciendo las cosas que son importantes en el día a día. Quienes conviven con enfermedades crónicas deben sentirse seguros a la hora de consultar con su profesional sanitario sobre las medidas que pueden adoptar frente a las infecciones respiratorias como el VRS", ha señalado el director médico de Área Terapéutica de GSK España, Iñaki Hernáez.
Asimismo, el 79 por ciento de los encuestados ha manifestado su preocupación por la posibilidad de que un virus respiratorio pudiera interferir en el control de su enfermedad crónica o empeorar sus síntomas1. Sin embargo, el 46 por ciento no había hablado sobre el VRS con un profesional sanitario durante los últimos dos años, incluido un 33 por ciento que afirma no haber abordado nunca este tema. Esta diferencia es mayor entre los participantes de mayor edad: mientras que el 66 por ciento de los adultos de 18 a 49 años había hablado sobre el VRS con un profesional sanitario durante los últimos dos años, esto solo se produjo en el 45 por ciento de los adultos de 50 o más años.
"Estos resultados ponen de manifiesto una importante brecha entre la preocupación de las personas sobre el VRS y su impacto potencial sobre su patología crónica y la decisión de consultar con un profesional sanitario. Una mayor concienciación sobre el VRS y sus posibles consecuencias puede ayudar a que las personas decidan activamente buscar consejo de su médico", ha finalizado Hernáez.