Un 74% de los pacientes con cáncer en España desconoce el elevado riesgo de sufrir trombosis

Trombosis, coágulo de sangre
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Publicado 16/10/2018 17:28:57CET

MADRID, 16 Oct. (EUROPA PRESS) -

Un 74 por ciento de los pacientes con cáncer en España desconoce el elevado riesgo de sufrir una trombosis, según se desprende de un informe llevado a cabo en seis países de la Unión Europea por la Coalición Europea de Pacientes con Cáncer (ECPC), la Alianza Europea de Trombosis y Hemostasia (ETHA) y el movimiento Día Mundial de la Trombosis, con el apoyo de LEO Pharma.

Asimismo, del porcentaje de pacientes que sí conocen este riesgo, un 71 por ciento sabe que algunos cánceres, como los de estómago, cerebro, hígado u ovarios, presentan un riesgo mayor de causar una trombosis y que el riesgo es más elevado en estados de cáncer avanzado.

Además, el 64 por ciento de éstos es consciente de que la quimioterapia y la radioterapia aumenta el riesgo de trombosis; mientras que un 93 por ciento cree que la inactividad prolongada, como estar en cama más de cuatro días, es la principal causa de trombosis en pacientes con cáncer pero sólo un 45 por ciento ve en la cirugía un riesgo en este sentido.

En cuanto a la procedencia de la información, los pacientes que sí son conscientes del riesgo de sufrir una trombosis han sido alertados en un 12 por ciento por el médico del hospital y un cinco por ciento por su médico de familia. Ahora bien, la mayoría de ellos fue consciente de este riesgo poco antes de someterse a un tratamiento con quimioterapia o tras sufrir una trombosis y, de hecho, un 19 por ciento de los encuestados asegura haber sufrido una trombosis asociada al cáncer.

Del mismo modo, la encuesta también hace referencia al conocimiento de los pacientes sobre los síntomas de la trombosis. En este sentido, un 86 por ciento sabe que la hinchazón de pies, tobillos o piernas puede ser una señal de alerta y un 71 por ciento que la falta de aliento puede ser un síntoma de embolismo pulmonar.

Sin embargo, menos de la mitad (44%) son conscientes de que el dolor, los calambres o la sensibilidad en la pantorrilla pueden ser un síntoma y sólo un tercio (33%) sabe que un latido de corazón irregular puede indicar un edema pulmonar.

PREVENCIÓN DE LA TROMBOSIS

En el informe también se ha analizado la prevención de la trombosis, observándose que un 94 por ciento de los encuestados son conscientes de que pasear a diario puede reducir el riesgo de trombosis, un 77 por ciento cree que dejar de fumar reduce los riesgos y un 63 por ciento asegura que llevar medias o calcetines de compresión recetados por el médico ayuda a reducir el riesgo de trombos. No obstante, menos de la mitad (48%) es consciente de la importancia de mantenerse hidratado.

De los encuestados en España, un 33 por ciento consume anticoagulantes y un 96 por ciento es consciente de que podrían ser efectivos para el tratamiento de la trombosis. Asimismo, sólo un 35 por ciento de las personas que los consumen afirma que se le han explicado los efectos secundarios de estos fármacos y un 15 por ciento han sufrido alguno de ellos. En el resto de países que han participado en la encuesta (Alemania, Francia, Grecia, Italia y Reino Unido) el grado de desconocimiento es "muy similar" al de España.

Ante estos resultados, los responsables del informe han presentado una serie de propuestas que contribuyan a mejorar el conocimiento de los pacientes y poder prevenir así la patología como, por ejemplo, distribuir folletos informativos sobre la enfermedad, tanto en hospitales como en farmacias o asociaciones de pacientes; o incrementar la información que proporcionan los médicos a los pacientes en el momento del diagnóstico del cáncer, durante el tratamiento y en consultas posteriores.

Finalmente, han abogado por facilitar fuentes de información fiables a los pacientes y consejos sobre hábitos de vida saludables que puedan evitar una trombosis; ofrecer más información a los pacientes que toman anticoagulantes sobre los efectos secundarios de estos tratamientos; y fijar unas directrices de prevención y diagnóstico temprano a nivel europeo, la inclusión de la trombosis asociada al cáncer en los planes nacionales del cáncer y el desarrollo de programas educacionales basados en información consistente y accesible para que los pacientes puedan acceder cuando lo necesiten.