Actualizado 26/06/2013 15:02:13 +00:00 CET

Hasta un 50% de los familiares de una persona que ha sufrido una muerte súbita están en "elevado riesgo" de sufrirlo

ERESA
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MADRID, 26 Jun. (EUROPA PRESS) -

Hasta un 50 por ciento de los familiares directos del sujeto que sufre un episodio de muerte súbita están en riesgo elevado de experimentar un suceso similar. Y es que, a pesar de ser considerada una enfermedad rara, provoca unos 9.000 fallecimientos al año en personas con edades comprendidas entre los 25 y 74 años.

En este sentido, los expertos aseguran que en muchos casos puede prevenirse con una identificación precoz de los factores de riesgo asociados. De hecho, a pesar de que es una causa eminentemente cardiovascular y que tiene una importante carga genética, exploraciones básicas, estudios de imagen cardiaca y 'tests' genéticos llevados a cabo por profesionales, permiten avanzar en la toma de medidas encaminadas a evitar este evento mortal.

Pero la trascendencia de la toma de medidas preventivas y diagnósticas no sólo afecta a una persona sino a sus familiares directos, que tienen un elevado riesgo asintomático, siendo en muchos casos la muerte súbita la primera manifestación de una enfermedad cardiovascular de base.

Por este motivo, la doctora del Centro de Medicina del Deporte del Consejo Superior de Deportes, Araceli Boraita, que ha participado en la 'Jornada de Riesgo Cardiovascular' organizada por Eresa Grupo Médico y la Fundación Sistemas Genómicos, ha asegurado que con cada muerte súbita que se produce en un deportista menor de 35 años es posible salvar a cuatro familiares de primer grado.

Un estudio pormenorizado del caso, que incluya reconocimientos médicos básicos a los familiares directos, así como la realización de pruebas genéticas y el empleo de innovadoras técnicas de imagen en casos de riesgo, pueden ayudar a prevenir la aparición de este evento mortal en los familiares del fallecido.

"Ésta es la enfermedad en la que resulta más evidente que estudiar un fallecimiento puede salvar muchas vidas, por eso debemos exigir que se documenten todos los casos de muerte súbita que se producen. De hecho, en muchas ocasiones nos encontramos con que no se hacen autopsias forenses en jóvenes que han fallecido por una muerte súbita, algo que resulta inaceptable", ha señalado la doctora de la Unidad de Muerte Súbita del Hospital La Fe de Valencia, Esther Zorio.

En este sentido, Boraita ha avisado de que una de cada cuatro muertes súbitas en deportistas jóvenes son por causa inexplicada, siendo "urgente y necesario" subsanar este déficit, para hacer un diagnóstico familiar precoz.

Y es que, a juicio de Zorio, no llevar a cabo esta práctica impide, entre otras consecuencias, conocer la causa concreta de la defunción y, por lo tanto, hacer una diagnóstico precoz y una prevención de un evento similar en sus familiares. "Cuando se aborda cardiopatía familiar no solo se trata a un único paciente, sino que las medidas preventivas y terapéuticas se deben extender también a sus familiares más directos", ha apostillado.

Dicho esto, la experta ha informado de que para evitar la aparición de una muerte súbita es necesario hacer un screening poblacional para conocer el riesgo que puede tener cualquier persona a sufrir un evento de este tipo; la realización de screening predeportivo, es decir, que todas las personas que se vayan a someter a un esfuerzo físico deportivo se hagan un chequeo básico antes de llevarlo a cabo; e identificar y hacer un screening a familiares de pacientes que han sufrido una muerte súbita.