Publicado 14/03/2022 10:43

Un 30% de los pacientes con COVID grave e ingresados en UCI desarrolla trombosis

De izquierda a derecha, Abelardo Bárez García, Ramón García Sanz, Jesús García-Cruces Méndez y Carlos Navarro Rodrigo, gerente de Asistencia Sanitaria de Ávila.
De izquierda a derecha, Abelardo Bárez García, Ramón García Sanz, Jesús García-Cruces Méndez y Carlos Navarro Rodrigo, gerente de Asistencia Sanitaria de Ávila. - SEHH

MADRID, 14 Mar. (EUROPA PRESS) -

Un 30 por ciento de los pacientes que contraen la COVID-19 grave y que están ingresados en la UCI desarrollan trombosis, a pesar de las medidas de profilaxis, lo que conlleva "un peor pronóstico" y la mortalidad con complicaciones trombóticas y cardiovasculares puede ascender hasta un catorce por ciento, "multiplicándose por tres la tasa de mortalidad global de esta enfermedad pandémica".

Así lo han puesto de manifiesto los expertos que se han reunido en la VI Jornada de Divulgación 'HematoAvanza', organizada por la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH), con el apoyo de AstraZeneca, AbbVie, Gilead y Novartis. La reunión ha abordado asuntos tales como a COVID-19, las células CAR-T, la terapia génica, la biopsia líquida, la leucemia y la hemofilia.

José Antonio Páramo Fernández, de la Clínica Universidad de Navarra, ha comentado que la COVID-19 que es una enfermedad pulmonar y sistémica en la que se produce una "tormenta trombótica" perfecta. En este sentido, el experto señala que "se precisan nuevas estrategias para combatir la inmunotrombosis o tromboinflamación, un nuevo mecanismo implicado en las alteraciones de la coagulopatía que aparecen en la COVID-19".

"Los eventos trombóticos son frecuentes incluso en presencia de
tromboprofilaxis, donde las heparinas de bajo peso molecular protagonizan la estrategia profiláctica de elección en el paciente hospitalizado", ha explicado.

En el contexto del abordaje del cáncer hematológico, la terapia celular ha vuelto a tener como punta de lanza el uso clínico de las células CAR-T. "Los primeros ensayos clínicos de fase III con terapia CAR-T en el tratamiento del linfoma B difuso de célula grande, un cáncer hematológico agresivo que representa hasta un 40 por ciento de todos los linfomas, muestran resultados en favor de su aplicación tras una primera recaída, lo que supondría adelantar su uso a la segunda línea de tratamiento por primera vez, si estos resultados se consolidan en el largo plazo", ha apuntado el presidente de la SEHH, Ramón García.

El experto ha destacado la participación de investigadores españoles en muchas de las comunicaciones sobre CAR-T presentadas en el último congreso de la Asociación Americana de Hematología. "Los estudios en este ámbito se centran actualmente en la búsqueda de estrategias post-infusión para lograr una respuesta mantenida en el tiempo, el manejo de las recaídas, la investigación de nuevas
dianas más allá del clásico CD19 y el desarrollo de CAR-T con nuevas células inmunoefectoras. Ha habido pocos trabajos sobre CAR-T alogénicos, donde los linfocitos T proceden de una persona distinta al paciente, pero seguramente se incrementarán de forma importante en los próximos años", ha asegurado.

De hecho, ha pronosticado que en el futuro pueden existir bancos de células inmunoefectoras con linfocitos accesibles, igual que hoy podemos acceder a un órgano para trasplante.

Con respecto a la detección del cáncer hematológico, la biopsia líquida "podría suponer un cambio de rumbo en la rutina diagnóstica y en la monitorización de los pacientes hematológicos", según ha remarcado María José Calasanz Abinzano, del CIMA Lab Diagnostics de la Universidad de Navarra.

"Se trata de un biomarcador que puede aislarse de los fluidos corporales, siendo el más utilizado el ADN tumoral circulante, que representa las alteraciones genómicas que podríamos encontrar
directamente en el tumor a través de una biopsia de ganglio, en el caso de los linfomas, o en el aspirado medular, en el caso de las leucemias. Esta tecnología no invasiva no está implementada en la práctica clínica relacionada con el cáncer hematológico, a pesar de que cuenta con una investigación muy activa, especialmente en linfomas y mieloma múltiple", ha añadido.