MADRID 29 Ago. (EUROPA PRESS) -
En 2026 se diagnosticarán 2.111 nuevos casos de leucemia linfocítica crónica (LLC) en España, lo que equivale a una tasa de 3,93 casos por cada 100.000 habitantes, según las últimas estimaciones de la Red Española de Registros de Cáncer Hematológico (HematoREDECAN).
En este sentido, la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH), recuerda que septiembre es el Mes de Concienciación del Cáncer Sanguíneo, una iniciativa impulsada en 2010 por el Congreso de los Estados Unidos para sensibilizar a la población sobre estas enfermedades. Concretamente, el mes arrancará con la celebración del Día Mundial de la Leucemia Linfocítica Crónica. Asimismo, se acogerán otras celebraciones como el Día Mundial del Linfoma (15 de septiembre), el Día Mundial del Donante de Médula Ósea (20 de septiembre), o el Día Mundial del Mieloma Múltiple (27 de septiembre), entre otros.
Como eje central del Mes de Concienciación del Cáncer Sanguíneo, la SEHH y HematoREDECAN publicarán la tercera edición de su informe 'Las cifras del cáncer hematológico en España: estimaciones para 2026', que será presentado en rueda de prensa el próximo 23 de septiembre, en el que se ofrecerá una radiografía actualizada de las tendencias en incidencia, prevalencia y supervivencia de los principales cánceres sanguíneos en España, informa la SEHH.
La LLC es una enfermedad crónica con unas tasas de supervivencia que han mejorado notablemente en los últimos años, gracias a la innovación terapéutica. La supervivencia neta a cinco años ya superaba, en 2018, el 80% en España, por lo que, esta tasa podría estar cercana al 90% en 2025, según expertos del Grupo Español de LLC (GELLC).
"Hasta un 80 por ciento de los casos de LLC se detectan de forma casual en una analítica rutinaria, sin que el paciente presente síntomas", afirma el presidente del GELLC de la SEHH y jefe del Departamento de Hematología del Hospital Universitario Vall d'Hebron, de Barcelona, Francesc Bosch. "Incluso tras el diagnóstico, casi la mitad permanece sin síntomas durante meses o años, lo que significa que no requieren tratamiento inmediato", añade.
Cuando aparece esta enfermedad, los síntomas más comunes incluyen cansancio extremo, infecciones recurrentes, sudoración nocturna, pérdida de peso involuntaria, adenopatías (ganglios inflamados) o esplenomegalia (aumento del bazo). Además, la edad avanzada es el principal factor de riesgo: la LLC es más común a partir de los 60 años y en varones, con mayor incidencia en Europa, América del Norte y Oceanía.
Los avances científicos han permitido pasar de la quimioterapia clásica a nuevas terapias dirigidas y combinaciones libres de quimioterapia. Según la vicepresidenta del GELLC y médico adjunto en el Servicio de Hematología del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, Lucrecia Yáñez, "se dispone de tratamientos que permiten un control eficaz de la LLC y la investigación se centra en lograr terapias de duración finita, que permitan períodos largos de remisión sin tratamiento".
Estas estrategias permiten conseguir respuestas profundas, incluso con enfermedad mínima residual indetectable, lo que se traduce en periodos libres de tratamiento de entre 5 y 10 años en pacientes de bajo y medio riesgo, explican los expertos. Sin embargo, alrededor del 40% de los pacientes presentan un riesgo elevado desde el diagnóstico, y un 10% tiene un perfil de muy alto riesgo genético, lo que condiciona la respuesta y obliga a individualizar las terapias.
Por otro lado, la doctora Yáñez apunta que los pacientes con LLC tienen un riesgo aumentado de infecciones debido a la inmunosupresión propia de la enfermedad y de algunos tratamientos. En este sentido, "la vacunación desde el diagnóstico es clave para reducir el riesgo de complicaciones graves, especialmente frente a virus respiratorios y bacterias como el neumococo", añade. Del mismo modo, la administración temprana de antivirales resulta fundamental en caso de infección, concluye.