Actualizado 01/12/2010 19:07:44 +00:00 CET

Unos 1,6 millones de niños mueren cada año de neumonía, principal causa de mortalidad infantil en el mundo

Mata a más meores que el sida, la malaria y el sarampión juntos

MADRID, 1 Dic. (EUROPA PRESS) -

Cerca de 1,6 millones de niños menores de cinco años mueren cada año de neumonía, una enfermedad que causa el 18 por ciento de los fallecimientos de estos menores y que se ha convertido así en la principal causa individual de mortalidad infantil en todo el mundo, por encima del sida, la malaria y el sarampión juntos.

Así lo ha destacado la Organización Mundial de la Salud (OMS), que recuerda que la neumonía puede prevenirse mediante inmunización, una alimentación adecuada y mediante el control de factores ambientales. Además, puede tratarse con antibióticos, pero menos del 20 por ciento de los niños que la padecen tienen acceso a estos fármacos.

La prevención y el tratamiento adecuado de la neumonía pueden evitar un millón de fallecimientos de niños al año. Sólo acceder al tratamiento adecuado salvaría unas 600.000 vidas de niños cada año.

El coste de tratar a todos los niños del mundo enfermos de neumonía es de unos 600 millones de dólares (unos 456,4 millones de euros). Tratar la neumonía en el África subsahariana y Asia meridional--donde se producen el 85% de los fallecimientos-- costaría la tercera parte de esta cantidad, 200 millones de dólares (152 millones de euros).

"Esta cifra incluye el coste de los propios antibióticos y también la formación de los profesionales sanitarios, que fortalece los sistemas de salud en su conjunto", precisa la OMS.

LOS NIÑOS INMUNODEPRIMIDOS, EN RIESGO

La neumonía es una infección respiratoria aguda causada por virus, bacterias u hongos, como el 'streptococcus pneumoniae', causa más común de neumonía bacteriana en niños; el 'haemophilus influenzae' de tipo b (Hib), la segunda causa más común de neumonía bacteriana, o el virus sincitial respiratorio, causa frecuente de neumomía vírica.

Los síntomas de la neumonía vírica y los de la bacteriana son similares y entre ellos figuran la respiración rápida o dificultosa; la tos; fiebre; escalofríos; pérdida de apetito o sibilancia, más común en infecciones víricas.

En casos de neumonía grave, los niños pueden presentar depresión o retracción de la parte inferior del tórax durante la inspiración. En lactantes, puede ocasionar incapacidad para consumir alimentos o líquidos, así como pérdida de consciencia, hipotermia y convulsiones.

La mayoría de los niños sanos pueden combatir la infección mediante sus defensas naturales, pero los inmunodeprimidos presentan un mayor riesgo de contraer esta enfermedad.