Publicado 08/06/2020 11:06CET

El 15% de los adolescentes ha fumado en el último mes y el 5% de los niños de 11 años lo ha probado

Fumar, joven
Fumar, joven - PIXABAY - Archivo

   MADRID, 8 Jun. (EUROPA PRESS) -

   El estudio de 'Comportamiento de la salud en niños en edad escolar' ('HBSC', por sus siglas en inglés), llevado a cabo por la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha alertado de que el 15 por ciento de los adolescentes de 15 años ha fumado en los últimos 30 días.

   Además, el trabajo ha puesto de manifiesto que, incluso, el cinco por ciento de los niños y el dos por ciento de las niñas de 11 años ha probado el tabaco. Estos porcentajes aumentan hasta el 29 por ciento en el caso de los niños y al 27 por ciento en el caso de las niñas de 15 años. Las tasas generales de consumo de cigarrillos son similares en niños y niñas de todas las edades.

   "La adolescencia es un periodo crítico cuando los riesgos asociados con el uso de sustancias son particularmente altos. El comportamiento de fumar se establece típicamente durante la adolescencia, ya que la mayoría de los fumadores fumaron su primer cigarrillo, o ya eran adictos, cuando cumplieron 18 años. En comparación con los adultos, los jóvenes requieren menos cigarrillos y menos tiempo para establecer una adicción a la nicotina", han señalado desde la OMS.

   Y es que, tal y como ha avisado, la exposición a la nicotina de niños y adolescentes puede tener efectos nocivos duraderos en el desarrollo del cerebro. Además, los jóvenes que fuman también corren el riesgo de padecer asma o de tener deteriorado la función y el crecimiento pulmonar, así como su estado físico en términos de rendimiento y resistencia.

   En este punto, el organismo de Naciones Unidas ha recordado que existe cierta evidencia de que la combinación de intervenciones para aumentar la conciencia pública y políticas más estrictas de control del tabaco implementadas en muchos países y regiones está comenzando a tener un efecto sobre el tabaquismo en adolescentes.

   Sin embargo, ha señalado que los datos muestran que fumar cigarrillos entre los jóvenes sigue siendo "demasiado común" y que aún "queda mucho por hacer". En este sentido, el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco destaca la importancia de las estrategias para reducir tanto la demanda como la oferta de tabaco, y proporciona un marco para que las medidas de control del tabaco se implementen a nivel nacional, regional e internacional.

   "Hay buena evidencia de que estas medidas protegen a los niños del consumo de tabaco y otros daños relacionados con el tabaco. Al invertir en la salud de las generaciones más jóvenes, los estados miembros deberían aspirar a implementar plenamente todas las medidas que entran dentro del alcance del CMCT de la OMS", ha zanjado el organismo.