10 maneras de cuidar la espalda

Actualizado 25/04/2017 14:11:29 CET
Mujer con dolor de espalda
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   MADRID, 25 Abr. (EDIZIONES) -

   La mayor parte de las personas ha sufrido, sufre o sufrirá dolor de espalda como consecuencia de malos hábitos, gestos, posturas inadecuadas, traumatismos, golpes o, incluso, enfermedades degenerativas. Un problema que puede aparecer tanto de forma repentina como progresiva y que puede originar un intenso dolor.

   Por este motivo, el experto del departamento médico de Laboratorios Cinfa, Eduardo González Zorzano, ha ofrecido diez recomendaciones para cuidar la espalda:

   1. Realiza ejercicio diario. Camina, haz gimnasia en la piscina, nada de espalda. También puedes dedicar unos minutos por la mañana a practicar ejercicios específicos para las lumbares. En cambio, evita los deportes que impliquen un sobresfuerzo de la espalda.

   2. Presta atención a la manera en que caminas. En muchos casos, sin ser conscientes de ello, caminamos encorvados, cargando el peso de los hombros hacia delante. Es importante evitar esta tendencia, irguiendo la espalda y elevando la cabeza. Y no hay que abusar de los zapatos de tacón alto ni de los bolsos muy pesados, que cargan el peso en un único lado del cuerpo.

   3. Cuida la espalda también mientras duermes. El colchón debe estar en condiciones óptimas y no ser ni demasiado blando ni demasiado duro. La mejor postura es dormir boca arriba, colocando una almohada bajo las rodillas y otra bajo las lumbares. Si te resulta incómodo o no te es posible, puedes dormir de medio lado, con las rodillas dobladas y una almohada no demasiado alta.

   4. Vigila tu peso. Recuerda que las personas con sobrepeso sufren una mayor tensión en los músculos de la espalda y, por lo tanto, tienen mayor predisposición a padecer dolores en la zona lumbar. En el caso de las mujeres embarazadas, existen fajas específicas para aliviar las molestias.

   5. No descuides tu postura frente al ordenador. La parte superior de la pantalla debe estar a la altura de los ojos para evitar tener que levantar o inclinar el cuello. La espalda debe mantenerse apoyada en el respaldo y los pies, en el suelo. Una buena silla adaptable en altura y un reposapiés pueden ser herramientas muy útiles. También puede recurrirse a un pequeño cojín en la zona lumbar.

NO REPITAS MOVIMIENTOS Y EVITA EL REPOSO TOTAL EN LA CAMA

   6. Dobla las rodillas para coger pesos. Si debes recoger del suelo un objeto pesado, no inclines la espalda. En su lugar, flexiona las rodillas manteniendo la espalda recta y álzalo despacio, manteniendo el objeto lo más pegado al cuerpo que sea posible y evitando movimientos bruscos. Si debes repetir este tipo de movimientos con frecuencia, puede ser conveniente que utilices una faja protectora.

   7. Huye de los movimientos repetitivos. Los gestos que se repiten constantemente pueden llegar a sobrecargar una zona concreta de la musculatura y provocar que nos duela. Trata de evitar estos gestos cuando sea posible y, si estás obligado a realizarlos, presta atención con el fin de llevarlos a cabo de manera correcta. Además, es fundamental hacer breves descansos en los que puedes aprovechar para realizar estiramientos, cambiar de postura o caminar un poco.

   8. Evita el reposo total en cama. Si ya sufres dolor de espalda, debes tratar de hacer vida normal, sin coger pesos ni realizar movimientos que lo puedan aumentar, pero practicando ejercicio moderado. La permanencia en cama está recomendada única y excepcionalmente al principio, cuando el dolor es muy intenso, o cuando la prescriba el médico. En todo caso, debe cambiarse de postura cada dos horas.

   9. El calor, un buen aliado. Puesto que el dolor de espalda suele tener origen muscular, la terapia térmica puede ayudarte a relajar la zona. Para ello, puedes aplicarte calor varias veces al día, en sesiones de 20 minutos, bien sea con una manta eléctrica, kits de terapia térmica o bolsas de agua caliente. Los masajes suaves o la aplicación de ultrasonidos también son recomendables en algunos casos.

   10. Consulta a tu médico o farmacéutico. Puedes preguntar a los profesionales sanitarios sobre el uso de analgésicos y antiinflamatorios para aliviar el dolor y mejorar la capacidad funciona de la espalda, o sobre la posibilidad de tomar relajantes musculares, en el caso de que el dolor sea muy intenso y siempre que su utilización no supere la semana.