La vida sexual no se jubila a los 45 años: más del 90% de las mujeres lo confirma

Archivo - Imagen de recurso de una pareja.
Archivo - Imagen de recurso de una pareja. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / PHOTOGRAPHER: ARTEM FUR
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Publicado: jueves, 3 septiembre 2026 17:40

MADRID 3 Sep. (EUROPA PRESS) -

El 90,4 por ciento de mujeres de entre 35 y 65 años considera que es posible mantener una vida sexual plena y satisfactoria después de los 45 años, aunque pueda requerir cierta adaptación a los cambios propios de cada etapa.

Así lo indica una encuesta elaborada Platanomelón con motivo del Día Mundial de la Salud Sexual, que se celebra este viernes, 4 de septiembre. Además, el 57,6 por ciento de mujeres asegura que su deseo sexual se ha mantenido o incluso ha aumentado durante los últimos dos o tres años, frente a la creencia extendida de que el paso del tiempo implican necesariamente una pérdida de deseo.

Según los autores de la encuesta, los datos apuntan a una contradicción entre el relato social y la experiencia de las propias mujeres: aunque la idea de que el deseo disminuye con la edad está ampliamente extendida, esta no parece corresponderse necesariamente con la manera en que muchas mujeres viven o imaginan su sexualidad.

La menopausia y la perimenopausia pueden traer consigo transformaciones que van más allá del deseo y que también pueden tener un impacto directo en la vida sexual. El 34,4 por ciento de las encuestadas afirma haber experimentado cambios físicos relacionados con esta etapa que han afectado a su vida sexual, ya sea de manera frecuente u ocasional. Entre ellos, el 44,3 por ciento señala haber experimentado pérdida de elasticidad, escozor o molestias en la zona íntima, aunque en la mayoría de los casos se trata de algo ocasional.

Asimismo, el 68 por ciento señala el impacto en el estado de ánimo o la salud mental como uno de los aspectos más duros o invisibilizados de la menopausia, mientras que un 59 por ciento destaca la dificultad de reconocer el propio cuerpo después de los cambios y no saber cómo abordarlos.

Sin embargo, esta necesidad de comprender los cambios que pueden aparecer con el paso del tiempo convive con una importante falta de información. El 78,7 por ciento considera insuficiente la información que ha recibido sobre cómo el paso del tiempo puede afectar a la sexualidad, un 53,3 por ciento asegura haber recibido prácticamente ninguna y un 25,4 por ciento la considera incompleta.

HABLAR DE SEXUALIDAD SIGUE SIENDO UNA ASIGNATURA PENDIENTE

Esta falta de información también se refleja en la conversación sobre sexualidad en el ámbito sanitario. El 77,3 por ciento no ha hablado sobre su deseo o su vida sexual con ningún profesional de la salud durante el último año, y entre quienes no lo han hecho, un 63,6 por ciento asegura que no lo ha necesitado, mientras que otras señalan la dificultad de encontrar un profesional o un espacio adecuado para abordar estas cuestiones.

Ante esta ausencia de conversación especializada, el entorno cercano y los canales digitales adquieren un papel relevante como fuentes de información, con amigos y familiares, redes sociales e Internet entre las principales vías a las que recurren las encuestadas.

Esta realidad cobra especial relevancia si se pone en relación con la experiencia de las propias mujeres: el 34,4 por ciento afirma haber notado cambios físicos que han afectado a su vida sexual, mientras que el 78,6 por ciento considera insuficiente la información que ha recibido sobre cómo los cambios asociados al paso del tiempo pueden afectar a su sexualidad.

"Que muchas mujeres digan que necesitan hablar de su sexualidad no significa necesariamente que no tengan preguntas o necesidades. A veces simplemente no hemos normalizado que el deseo, los cambios corporales y la vida sexual también forman parte de aquello que podemos consultar y cuidar a lo largo de toda la vida", ha finalizado la sexóloga de Platanomelón, Anna Sánchez.

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