Trombosis venosa en el puerperio: Señales de alerta y medidas de prevención

Archivo - Imagen de recurso madre con su recién nacido.
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Publicado: lunes, 19 enero 2026 14:03

MADRID 19 Ene. (EUROPA PRESS) -

El jefe de la Unidad de Angiología y Cirugía Vascular del Hospital Ruber Internacional, Pablo Gallo González, ha advertido sobre la trombosis venosa en el puerperio, una emergencia médica que, aunque poco frecuente, "puede ser grave", por lo que un diagnóstico rápido y un tratamiento adecuado "salvan vidas".

"El puerperio es un periodo en el que el organismo está fisiológicamente predispuesto a formar coágulos, por lo que la vigilancia clínica debe ser especialmente rigurosa", ha señalado Gallo. Este estado protrombótico natural responde a un mecanismo de defensa frente a las hemorragias, pero puede favorecer la aparición de enfermedad tromboembólica venosa, que incluye trombosis venosa profunda, tromboembolismo pulmonar y tromboflebitis.

Este riesgo responde a una combinación de factores conocida como Triada de Virchow, que supone estasis venosa, debido a la compresión del útero sobre las venas pélvicas; lesión endotelial, secundaria al parto o a procedimientos como la cesárea; e hipercoagulabilidad, por el aumento fisiológico de factores de coagulación como el fibrinógeno.

Junto a esto, existen otros factores de riesgo, como trombofilias hereditarias o adquiridas, antecedentes personales o familiares de trombosis, varices pélvicas, obesidad, inmovilización, tabaco, edad materna mayor de 35 años, o complicaciones como sepsis posparto.

"El problema de la trombosis en el puerperio es que sus síntomas pueden confundirse con molestias habituales del posparto, por lo que es fundamental reconocer las señales de alarma", ha destacado el jefe de la Unidad de Radiología Vascular del Hospital Ruber Internacional, Santiago Zubicoa Ezpeleta.

El doctor ha detallado que los síntomas contemplan dolor en una pierna, pelvis o abdomen; hinchazón de una extremidad, especialmente en la pierna izquierda; fiebre persistente sin causa aparente; disnea o dolor torácico, sugestivos de un posible tromboembolismo pulmonar; y presencia de un cordón venoso inflamado y doloroso.

DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO

Para el diagnóstico, Zubicoa ha indicado que se empieza con una valoración clínica y pruebas complementarias. "El Eco Doppler venoso es la herramienta inicial por su rapidez y fiabilidad", ha apuntado. Ante sospecha de embolia pulmonar, ha puntualizado que se recurre a angio-TC pulmonar, y en trombosis pélvicas complejas, a angio-RM.

Respecto al tratamiento, que varía en función de la severidad del cuadro, se centra en anticoagulación, acompañada de reposo relativo y medias de comprensión. En casos graves o con mala respuesta al tratamiento, pueden necesitarse intervenciones más avanzadas como trombectomía, trombólisis farmacológica/mecánica o, en situaciones excepcionales, filtros de vena cava para prevenir un embolismo pulmonar.

Los doctores Gallo y Zubicoa han coincidido en que la prevención es decisiva en mujeres con factores de riesgo. Medidas como la heparina de bajo peso molecular (HBPM) profiláctica durante un periodo de cuatro a seis semanas, movilización temprana, uso de medias de compresión y evitar el sedentarismo reducen significativamente el riesgo.

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