Publicado 14/05/2021 13:50CET

Ser mujer, joven y estar sana aumenta la protección frente al Covid-19

Archivo - Mascarilla solidaria por la investigación del cáncer de mama
Archivo - Mascarilla solidaria por la investigación del cáncer de mama - COFARES - Archivo

MADRID, 14 May. (EUROPA PRESS) -

Ser mujer, joven y sana son factores epidemiológicos de protección frente a la infección por coronavirus, según ha informado el ginecólogo del Hospital Universitario Cruces y presidente de la Sección de Relaciones con Hispanoamérica de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao (ACMB), José Luis Neyro.

El experto se ha pronunciado así en la jornada formativa 'COVID-19 y mujer; particularidades que vamos aprendiendo', organizada por la ACMB y la Asociación Latinoamericana de Endocrinología Ginecológica (ALEG) con el fin de arrojar luz sobre los pormenores que este virus presenta en el género femenino.

"Parece haber diferencias claras de género en la aparición de la COVID-19. Según la evidencia publicada en estudios científicos que se han realizado en población china, italiana, española, del Reino Unido, y del estado de Nueva York, las mujeres sufren más contagios, según un amplio estudio de cohortes llamado 'CONSORT', que analizó más de 68.000 casos de COVID-19", ha explicado el experto.

Además, se ha comprobado en un análisis epidemiológico muy completo que se llevó a cabo en 23 países europeos, incluida España, que las muertes por COVID-19 son significativamente menores en mujeres, con diferencias de hasta el 40 por ciento. En base a esta situación, se ha podido concluir que ser mujer, joven y sana son factores epidemiológicos de protección frente a la infección por SARS-CoV-2.

De hecho, tal y como ha indicado el especialista, la atención médica y sanitaria deberá definir en el futuro las intervenciones clínicas y las medidas preventivas en función de los diferentes escenarios y las diferencias significativas entre sexos.

EMBARAZO Y SARS-COV-2

La conjunción entre embarazo y SARS-CoV-2, ha sido el siguiente núcleo temático que el ginecólogo del Hospital Universitario Cruces ha explorado. A pesar de que las embarazadas tienen una baja presencia del receptor ACE2 (clave para la entrada del virus en las células pulmonares) en su placenta y tejidos del embarazo, hasta el momento se sabe que las embarazadas tienen un mayor riesgo de contraer una enfermedad grave por COVID-19, en comparación con las no embarazadas.

Del mismo modo, la transmisión vertical de la madre al feto durante el embarazo no se ha probado ni con el SARS-CoV ni con el MERS (anteriores enfermedades respiratorias ocasionadas por otros coronavirus). "A día de hoy, no se ha evidenciado tampoco, al menos claramente, la transmisión vertical en la infección por COVID-19. Sin embargo, se necesitan más estudios y seguimiento para poder confirmar o descartar esta peculiar forma de contagio. Ahora bien, se ha observado presencia viral placentaria y, por tanto, podría ser factible la infección por el virus durante el embarazo", ha enfatizado el experto.

Ante la conveniencia o no de vacunar a las gestantes, los datos epidemiológicos de un trabajo que ha estudiado a más de 35.000 embarazadas vacunadas en diferentes países, han demostrado que los beneficios superan ampliamente a los posibles efectos secundarios siempre de mínima expresión.

"Ante esta evidencia, realmente quedan muy pocas gestantes a las que no recomendaríamos vacunarse frente a la COVID-19. Es más, países como Francia o Reino Unido y, más recientemente México, están ya vacunando a sus gestantes en distintos tiempos del embarazo", ha enfatizado.