Publicado 12/03/2021 18:48CET

Reducir el estrés en las mujeres puede reducir el riesgo de sobrepeso u obesidad

Archivo - Mujer comiendo con ansiedad en la cama.
Archivo - Mujer comiendo con ansiedad en la cama. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / YACOBCHUK - Archivo

MADRID, 12 Mar. (EUROPA PRESS) -

Reducir el estrés en las mujeres puede reducir el riesgo de sobrepeso u obesidad, según han observado un equipo de investigadores de la Universidad Estatal de Ohio (Estados Unidos) en un estudio publicado en la revista 'Nutrients'.

Para alcanzar esta conclusión, los expertos sometieron a un grupo de madre a un programa de 16 semanas que tenía como objetivo prevenir el aumento de peso promoviendo el manejo del estrés, la alimentación saludable y la actividad física.

"Usamos los testimonios de las mujeres en los videos y mostramos sus interacciones con sus familias para crear conciencia sobre los factores estresantes. Después de ver los videos, muchos participantes de la intervención dijeron: 'Esta es la primera vez que me doy cuenta de que estoy tan estresada'", han señalado los expertos.

De hecho, un análisis de los datos del estudio mostró que la disminución del estrés percibido por las mujeres después de participar en la intervención fue el factor clave que influyó en su eventual disminución en el consumo de comidas rápidas y altas en grasas.

En concreto, durante el ensayo, los 212 participantes asignados al azar al grupo de intervención vieron un total de 10 videos en los que mujeres como ellas dieron testimonios sin guión sobre alimentación saludable y preparación de alimentos, manejo de su estrés y actividad física. Los participantes también participaron en 10 teleconferencias de grupos de apoyo de pares durante el transcurso del estudio.

Así, los científicos comprobaron que las madres que habían participado en el programa más probabilidades de haber reducido su consumo de grasas que las mujeres que recibieron materiales impresos sobre cambios en el estilo de vida.

Asimismo, cuando los investigadores evaluaron el papel potencial del estrés como mediador, el efecto indirecto de la intervención (reducir el estrés percibido por los participantes) se asoció con un menor consumo de alimentos ricos en grasas, incluida la comida rápida.

Una reducción de un punto en la escala que mide el estrés se relacionó con una reducción de casi un siete por ciento en la frecuencia con la que las mujeres comían alimentos ricos en grasas.