¿Se puede prevenir la depresión posparto antes del nacimiento? Un estudio apunta a una posible vía

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Archivo - Depresión posparto, agotamiento, cansancio, maternidad, bebé - KIEFERPIX/ ISTOCK - Archivo
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Publicado: jueves, 22 octubre 2026 7:59

   MADRID, 22 Oct. (EUROPA PRESS) -

   El entrenamiento cognitivo-afectivo durante el embarazo puede reducir el riesgo de depresión posparto en mujeres que ya han tenido un bebé, según un estudio del Centro NEAD de Copenhague (Dinamarca). En este grupo, el 5,3% de las participantes que recibieron la formación sufrió depresión posparto, frente al 34,6% de las que recibieron la atención habitual.

La investigación, basada en un ensayo controlado aleatorizado, observó que, aunque las mujeres que recibieron la capacitación obtuvieron mejores resultados en el conjunto de participantes, la diferencia no alcanzó significación estadística. Los resultados más favorables se registraron entre quienes ya habían dado a luz, por lo que los investigadores subrayan la necesidad de realizar estudios más amplios para confirmar este hallazgo.

¿QUÉ ES LA DEPRESIÓN POSPARTO?

La depresión posparto es un trastorno del estado de ánimo grave que afecta aproximadamente a una de cada siete mujeres después del parto y puede tener consecuencias importantes para el bienestar materno y el funcionamiento familiar, incluido el riesgo de suicidio o infanticidio.

Se diferencia de la tristeza posparto, más común, que suele provocar cambios emocionales transitorios durante los primeros días después del nacimiento y generalmente se resuelve espontáneamente.

UN ENTRENAMIENTO DE CINCO SEMANAS

En el ensayo participaron 147 mujeres embarazadas consideradas de alto riesgo de depresión posparto, procedentes del área de Copenhague. Las participantes recibieron entrenamiento cognitivo-afectivo prenatal (PACT) o la atención habitual. Se dispuso de datos de seguimiento de 121 mujeres: 54 del grupo PACT y 67 del grupo de atención habitual.

La formación se desarrolló durante cinco semanas mediante sesiones individuales por ordenador y realidad virtual. Las futuras madres aprendieron a reconocer, interpretar y responder a las señales emocionales de sus bebés y practicaron distintas formas de reaccionar ante situaciones difíciles. El objetivo era prepararlas para afrontar estas situaciones antes de que se presentaran.

LOS RESULTADOS MÁS FAVORABLES, ENTRE LAS MUJERES QUE YA ERAN MADRES

    Los investigadores observaron que las participantes que recibieron la capacitación obtuvieron mejores resultados que las que recibieron la atención habitual, aunque la diferencia general no alcanzó significación estadística.

Sin embargo, entre las mujeres que ya habían dado a luz, los resultados fueron significativamente mejores tras completar el entrenamiento. En este grupo, solo el 5,3% de las participantes que recibieron la formación sufrió depresión posparto, frente al 34,6% de las mujeres que no la recibieron.

La autora del estudio, Anne Juul Bjertrup, del Centro NEAD de Copenhague, señala que el resultado más destacado se observó entre las mujeres que ya habían dado a luz, algo que no esperaban.

Una posible explicación, según Bjertrup, es que la intervención pedía a las participantes imaginar a su futuro bebé y las interacciones con él mientras realizaban ejercicios emocionales y cognitivos. Las mujeres que ya habían vivido la experiencia del parto podrían haber contado con un punto de referencia más concreto para realizar estas tareas.

Los resultados, añade, apuntan a que la depresión posparto podría estar relacionada no solo con cómo se sienten las mujeres durante el embarazo, sino también con cómo procesan la información emocional. En este sentido, el embarazo podría ofrecer una oportunidad para desarrollar intervenciones preventivas antes del nacimiento.

LOS INVESTIGADORES PIDEN MÁS ESTUDIOS

Los autores plantean que la prevención de la depresión posparto podría funcionar de manera diferente en el primer embarazo y en los posteriores. No obstante, advierten de que hacen falta ensayos más amplios para confirmar los resultados según la paridad, identificar qué componentes de la intervención son importantes y determinar qué mujeres tienen más probabilidades de beneficiarse.

También señalan que todavía deben aclararse varios aspectos antes de plantear la implementación de esta formación a mayor escala. La depresión posparto no tiene una única causa y está influida de forma importante por factores biológicos y psicosociales.

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