Una prueba basada en genética e IA permite la detección precoz de alteraciones en órganos por la menopausia

El 68% de las mujeres analizadas en un estudio piloto presenta alteraciones funcionales en al menos un órgano

Archivo - Mujer entrando en la menopausia.
Archivo - Mujer entrando en la menopausia. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / YACOBCHUK - Archivo
Infosalus
Publicado: martes, 31 marzo 2026 14:50

MADRID, 31 Mar. (EUROPA PRESS) -

La clínica beDona y la biotecnológica Base4 han desarrollado un estudio piloto en el que han utilizado análisis de expresión génica e inteligencia artificial (IA) para la detección temprana de alteraciones en órganos como consecuencia de la menopausia.

La menopausia afecta a múltiples órganos y sistemas, muchas veces antes de que aparezcan síntomas. Además, muchas enfermedades se detectan tarde en las mujeres. Este estudio ha intentado dar respuesta a estos desafíos a través de la validación de un método para anticipar riesgos y orientar intervenciones personalizadas.

Según han detallado sus responsables, la gran mayoría de pruebas y herramientas de monitorización no consideran las diferencias biológicas entre hombres y mujeres y son generalistas. La tecnología utilizada en este piloto aborda esta brecha, pues se ha diseñado y validado exclusivamente con datos de población femenina.

Su uso requiere una extracción de sangre y, a partir de la muestra, la tecnología analiza la expresión de más de 17.000 genes, variantes genéticas del ADN, biomarcadores de envejecimiento y parámetros metabólicos, generando un mapa integral de más de 45 órganos y sistemas del cuerpo.

Los datos se procesan con modelos de IA especializados para la salud femenina, detectando anomalías a nivel molecular incluso antes de que aparezcan síntomas visibles. Esto permite que los profesionales puedan anticiparse y ajustar intervenciones personalizadas, optimizando la prevención y el cuidado de la salud.

Uno de los focos principales del piloto es el envejecimiento ovárico, fundamental para mujeres con problemas de fertilidad o riesgo de fallo ovárico precoz. La tecnología permite estimar la edad biológica del ovario y detectar factores que podrían acelerar su deterioro. Más allá, el estudio analiza cambios en el corazón, los huesos o el metabolismo.

"En nuestro piloto, hemos observado que aproximadamente un 68 por ciento de las mujeres presentan alteraciones funcionales en al menos un órgano en esta etapa, muchas de ellas antes de desarrollar síntomas clínicos evidentes", han explicado desde beDona.

La tecnología de Base4 se ha desarrollado durante más de una década, con una inversión superior a 7 millones de euros, y sus hallazgos han sido publicados en revistas científicas de alto nivel. Más de 1.200 mujeres han participado en análisis con esta tecnología.

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