6 pautas para prepararse mentalmente ante el parto

Publicado 25/04/2019 8:19:44CET
GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / NATALIA DERIABINA

   MADRID, 25 Abr. (EUROPA PRESS) -

   Hay experiencias que nos marcan de por vida y una de éstas, en el caso concreto de la mujer, es el parto. Si se ha tenido un primer parto malo, previsiblemente se vaya con miedo al segundo, o incluso se decida no tener más hijos. También, en el caso de ser primeriza, suele ser lo que más miedo da, muchas veces por desconocimiento.

   Por eso, la psicóloga Verónica Díaz defiende en una entrevista con Infosalus, con motivo de la publicación de 'Embarazo y cuarto trimestre' (Amat Editorial), la necesidad de que las madres se preparen de forma psicológica ante un inminente parto. "La preparación es importante siempre, pero sobre todo si tu primera experiencia ha sido mala. Por eso se va ya al segundo con más miedo, y si ha sido buena la primera experiencia seguro que irás más animada al segundo", advierte.

   En opinión de Díaz, también es importante porque un parto te va a llevar al límite de tus fuerzas físicas y emocionales. "Es un proceso de ruptura total, igual que se rompe la bolsa, sacas a un ser de tu cuerpo, también a nivel psíquico es un proceso muy fuerte porque te das cuenta de que tienes a alguien que depende de ti, y hay que integrar muchas emociones y sensaciones, y te puede quedar grande si no estás preparada", considera la psicóloga.

   Según sostiene, en la preparación al parto tradicional se omite la dimensión psicóloga y espiritual, y se habla sólo de anatomía, de formas de parir, de respiraciones, de cómo colocar al bebé para amamantarlo o de cómo cambiarle el pañal. "Toda esta información es valiosa, pero insuficiente", remarca la experta y también madre, quien recuerda que "los estudios han demostrado que las mujeres que reciben más amor durante el parto, luego establecen una relación más amorosa con los hijos".

   Igualmente, lamenta que nadie te dice la importancia que tiene el papel de la persona que te acompaña en ese momento, sea tu pareja, tu madre o una amiga, cómo tampoco la importancia de su apoyo, de sus palabras, de sus masajes o su calor, ya que a su juicio, éstas pueden marcar la diferencia en cómo se desarrolle un parto y, especialmente, en cómo se sienta la parturienta, independientemente de las circunstancias.

   No te dicen cómo hablarte a ti misma durante el parto para empoderarte, venirte arriba, sacar todo tu potencial, hacerte fuerte ante el dolor y usarlo a tu favor, avisa. "Ni te dicen lo fuerte, lo poderosa o invencible que te puedes sentir después de parir a tu hijo bajo esa actitud poderosa y bajo un trato respetuoso; ni lo derrotada, hundida y humillada que puedes salir de la experiencia cuando sientes que tu esfuerzo ha sido insuficiente, y te incomoda el trato que has recibido", añade.

No te hablan tampoco de cómo la percepción que tengas de cómo ha sido tu parto influirá en tu posparto, de la manera en la que te afectan las hormonas que tu cerebro segrega, o de cómo crear un ambiente propicio para sentirte tranquila y conectada, según avisa.

   Esta psicóloga cree también que tampoco te explican en algunas ocasiones con la atención que mereces las posturas que puedes adoptar durante las contracciones para que éstas sean más llevaderas; cómo te puede masajear tu pareja mientras tanto, cómo una ducha de agua caliente te puede ayudar; o que andar, bailar y moverte aceleran el proceso de dilatación.

   "Este tipo de información es la que contribuye a que te hagas consciente, a que tú como mujer que va a parir a su hijo, conozcas cómo va a comportarse tu cuerpo y cómo puedes facilitarle el trabajo con tus pensamientos, y en definitiva a que te empoderes", defiende Díaz, al mismo tiempo que resalta que esta información, si se trabaja en la preparación al parto, derivará en que la mujer tenga más confianza para todo el proceso.

PAUTAS EMOCIONALES ANTE EL PARTO

   1.- Toma de conciencia. Saber cuánto poder hay en tus manos te ayuda a usarlo de la mejor forma posible, te empuja a querer informarte y practicar el resto de las técnicas.

   2.- Información y conocimientos. Hay que ser consciente de que la experiencia de cada mujer con el parto es única. Incluso una misma mujer con varios hijos puede tener experiencias diferentes. Es necesario saber también los distintos partos que puede haber, los distintos sitios en los que parir (piscina, cama, cuclillas, entre otros), los métodos analgésicos que pueden emplearse (epidural, gas de la risa), qué puedes hacer tú misma para sobrelleva el dolor y facilitar la dilatación, entre otras.

   3.- Afirmaciones positivas durante el proceso nos ayudarán a empoderarnos y a llevarlo de la mejor manera posible. 'Yo sé parir', 'respeto los ritmos de mi hija', 'yo soy capaz', 'mi cuerpo está preparado para ello', son algunas de las frases que se pueden emplear.

   4.- Visualizaciones o relajaciones basadas en la imaginación pueden ser útiles, acompañadas de una respiración profunda y de una conciencia corporal. Es importante que las imágenes que crees en tu mente estén lo más detalladas posible y asociadas a sentimientos positivos como alegría, gratitud, calma o alivio, por ejemplo.

   5.- Conexión con nuestro cuerpo y con nuestro bebé. Date un baño relajante o una ducha haciendo mindfulness; mírate al espejo y dite cosas bonitas; medita; aliméntate bien; baila; habla con el bebé; acaricia tu barriga; ponle música relajante; empieza a preparar sus cositas, por ejemplo.

   6.- Métodos para aumentar la secreción natural de oxitocina, una hormona importante para el parto y la lactancia. Pon música que te guste, mira la ecografía de tu hijo, habla de cosas que nos hacen felices, evita los diálogos internos negativos y los entornos estresantes.