Archivo - Ecografía a una embarazada - EUROPA PRESS/PORTAVOZ - Archivo
MADRID, 3 Sep. (EUROPA PRESS) -
Un nuevo estudio publicado en 'Science Translational Medicine' demuestra que el mayor riesgo de embarazos prematuros asociado a las infecciones del tracto urinario (ITU) está relacionado con la respuesta inmunitaria del organismo a la infección, y no con las bacterias en sí.
Investigadores del Baylor College of Medicine (Estados Unidos) y otras instituciones colaboradoras realizaron su estudio en ratones y analizaron mediadores de la respuesta inmunitaria en la orina de mujeres embarazadas.
En dicho estudio, también descubrieron que ciertas respuestas inmunitarias estaban asociadas con el parto prematuro. Estos hallazgos proporcionan posibles biomarcadores y dianas terapéuticas para el parto prematuro en humanos.
"Las infecciones del tracto urinario (ITU) maternas durante el embarazo aumentan el riesgo de resultados adversos, incluido el parto prematuro, que es la principal causa de mortalidad infantil y provoca más de un millón de muertes neonatales al año en todo el mundo", afirma la doctora Kathryn A. Patras, autora principal del estudio, profesora asociada de virología molecular y microbiología en el Centro Alkek para la Investigación de la Metagenómica y el Microbioma en Baylor.
"A pesar de las numerosas correlaciones clínicas, existen pocos datos que exploren esta relación desde un punto de vista mecanicista, en parte debido a la falta de modelos animales que imiten la presentación clínica en humanos", añade.
En el presente estudio, el objetivo del equipo fue establecer un modelo murino de infección urinaria materna. Mediante este modelo, evaluaron las alteraciones específicas del embarazo en la respuesta inmunitaria a la infección urinaria y cómo la infección de vejiga afecta los resultados reproductivos.
"Si bien nuestro objetivo inicial era estudiar la respuesta inmunitaria materna a la infección del tracto urinario (ITU), nos sorprendió descubrir que nuestro modelo de ratón reproduce manifestaciones clínicas en humanos, incluido el parto prematuro, reconoce la primera autora, Samantha Ottinger, estudiante de posgrado del Programa de Inmunología y Microbiología que trabaja en el laboratorio de Patras.
"Curiosamente, en este modelo, la ITU provocó parto prematuro solo en la mitad de las ratonas (hembras que ya habían parido o estaban en época de cría). Este resultado nos intrigó, ya que esperábamos que el parto prematuro ocurriera en una mayor proporción de ratonas preñadas si la infección bacteriana en sí misma estuviera causando el parto", añade.
Estudios posteriores demostraron que, en este modelo, el parto prematuro no requería la diseminación bacteriana desde la vejiga hasta el tracto reproductivo, lo que sugiere que la respuesta inmunitaria materna, que incluye proteínas inmunitarias llamadas citoquinas y células inmunitarias, inicia resultados adversos.
"Aunque la carga bacteriana era similar, las madres que experimentaron trabajo de parto prematuro mostraron inflamación excesiva de la vejiga, niveles más bajos de una citocina llamada interleucina-10 en el suero materno y activación de las células T inmunitarias, en comparación con las madres que no estaban de parto --explica Ottinger--. Es importante destacar que la suplementación de las madres con IL-10 o la retención de células T en los ganglios linfáticos previnieron el parto prematuro".
Cuando los investigadores analizaron las citoquinas urinarias en embarazos humanos y las relacionaron con los resultados del parto y la positividad del cultivo de orina, descubrieron que las citoquinas asociadas con la inmunidad de las células T también estaban vinculadas con el parto prematuro.
"En conjunto, estos hallazgos proporcionan un modelo para comprender cómo las infecciones del tracto urinario durante el embarazo pueden provocar un parto prematuro e identificar posibles estrategias para predecir y prevenir el parto prematuro en humanos", concluye Patras.