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MADRID, 21 May. (EUROPA PRESS) -
La preeclampsia se caracteriza por una presión arterial alta que puede poner en peligro la vida rápidamente. En su forma más grave, antes de las 34 semanas de embarazo, los médicos suelen provocar partos prematuros para proteger a la madre, aunque el parto prematuro conlleva riesgos importantes para el bebé.
Se ha comprobado que el método probado por los investigadores permite prolongar el embarazo de forma segura, dando a los bebés más tiempo para desarrollarse antes del nacimiento.
Investigadores de la Universidad de Ciencias de la Salud Cedars-Sinai (Estados Unidos) han desarrollado y probado con éxito un nuevo tratamiento para mujeres embarazadas con preeclampsia grave de inicio temprano, una de las principales causas de parto prematuro, así como de muerte materna y fetal.
El estudio internacional en fase inicial, publicado en la revista 'Nature Medicine', se centró en la eliminación de una proteína dañina de la sangre de la madre.
"Incluso unos pocos días adicionales en el útero pueden marcar una diferencia significativa en los resultados para los bebés prematuros", relata el doctor Ananth Karumanchi, coautor del estudio, profesor de Medicina, director del Centro de Investigación Renovascular y titular de la Cátedra Medallion de Biología Vascular en Cedars-Sinai.
"Hemos encontrado una manera de ganar ese tiempo de forma segura. Nuestro enfoque podría cambiar la forma en que manejamos la preeclampsia de inicio muy temprano", señala.
UN ENFOQUE EXPERIMENTAL QUE PODRÍA CAMBIAR EL MANEJO CLÍNICO DE LA ENFERMEDAD
El método se centra en una proteína llamada sFlt-1, producida por la placenta y conocida por dañar los vasos sanguíneos y provocar síntomas de preeclampsia. Los investigadores diseñaron una proteína inmunitaria especializada que se une a la sFlt-1 y la incorporaron a un dispositivo de filtración sanguínea. Mediante un proceso llamado aféresis extracorpórea, similar a la diálisis renal, lograron filtrar la sangre de la madre y eliminar el exceso de sFlt-1 sin afectar otros componentes sanguíneos esenciales.
El tratamiento se evaluó en 16 mujeres. Su presión arterial mejoró, sus bebés continuaron creciendo con normalidad durante el tratamiento y permanecieron embarazadas un promedio de 10 días adicionales, más del doble del tiempo observado en las pacientes no tratadas.
"Actualmente, la única forma de curar la preeclampsia y proteger la vida y la salud de la madre es mediante el parto", plantea la doctora Sarah Kilpatrick, experta en medicina materno-fetal y jefa del Departamento de Obstetricia y Ginecología de Cedars-Sinai. "Esto expone a los bebés muy prematuros a un alto riesgo. Este enfoque podría brindar a los médicos mayor flexibilidad en el manejo de estos casos de alto riesgo".
Los investigadores señalan que el tratamiento es notable también porque elimina un factor dañino en lugar de introducir nuevos fármacos, lo que podría reducir el riesgo de efectos secundarios. Sin embargo, destacan que, a pesar de los resultados positivos de este pequeño estudio, el tratamiento es experimental y necesita ser probado en ensayos clínicos más amplios.
"Nuestro objetivo era atacar directamente una de las causas principales de la preeclampsia", concluye el doctor Ravi Thadhani, coautor principal del estudio, vicepresidente ejecutivo de Asuntos Clínicos y director médico del Centro Médico Cedars-Sinai y del Sistema de Salud Cedars-Sinai. "Al reducir los niveles de sFLt-1, logramos estabilizar a las pacientes y prolongar el embarazo, un avance significativo y prometedor".