Las mujeres y parejas con 3 embriones normales presentan un 95% de posibilidades de embarazo

Publicado 17/10/2019 12:01:34CET
Muestra de un embrión en una clínica IVI.
Muestra de un embrión en una clínica IVI. - IVI - Archivo

MADRID, 17 Oct. (EUROPA PRESS) -

Las mujeres y parejas que obtienen 3 embriones normales en su tratamiento de fecundación 'in vitro' presentan un 95 por ciento de posibilidades de embarazo, según un estudio dirigido por el doctor Paul Pirtea y presentado en el marco del 75º Congreso de la Sociedad Americana para la Reproducción Asistida (ASRM) celebrado en Philadelphia.

La muestra del estudio ha estado formada por más de 4.500 pacientes de entre 31 a 39 años, analizadas entre 2012 y 2018, con hasta 3 transferencias únicas de embriones (SET, por sus siglas en inglés), todos ellos cromosómicamente normales, logrando el 95 por ciento de ellas un embarazo a término.

El director de IVI Madrid, el doctor Juan Antonio García Velasco, ha asegurado que estos hallazgos evidencian que los embriones aneuploides o cromosómicamente anormales que presentan alteraciones cromosómicas son la causa principal del fallo recurrente de implantación y, por tanto, de los fracasos a la hora de lograr un embarazo a término.

"Las mejoras en las tasas de la fecundación in vitro gracias a pruebas preimplantatorias como el PGT-A permiten afinar al máximo la selección embrionaria, reduciendo las gestaciones múltiples y aumentando al mismo tiempo las posibilidades de implantación, embarazo a término y recién nacido vivo sano", ha comentado.

EL PGT-A, UNA ALTERNATIVA PARA ALCANZAR EMBARAZOS VIABLES

Otro de los estudios presentados en la ASRM ha apuntado hacia el uso de test genéticos preimplantacionales, como el PGT-A, para identificar con precisión embriones anormales con mínimas posibilidades de dar lugar a un embarazo a término.

El trabajo, ha sido dirigido por la académica de IVI en Nueva Jersey, la doctora Ashley Tiegs. Este cuenta con una muestra de 285 transferencias de embriones, todos ellos analizados mediante el test preimplantacional PGT-A para la detección de aneuploidías. De las 50 biopsias que resultaron anormales, ninguno de los embriones condujo a embarazo evolutivo, ya fuera por fallo de implantación o aborto involuntario después de la transferencia.

El doctor García Velasco ha indicado que a esto se le suma el hecho de que las tasas de implantación fueron equivalentes para embriones biopsiados y no biopsiados, lo cual indica que la biopsia embrionaria no daña a los embriones ni influye negativamente en las tasas de implantación de los mismos, "hecho que ha despertado históricamente una preocupación constante entre la comunidad científica y los propios pacientes", ha explicado.

El experto ha aclarado que se trata de un estudio ciego, lo cual dota a esta investigación de rigurosidad científica, ha afirmado. Esto significa que ni los médicos que realizaron el estudio ni las mujeres que se sometieron a la fecundación 'in vitro' como parte del estudio conocían el resultado de la prueba genética realizada a los embriones a transferir.

A todos los embriones del grupo de estudio se les realizó una biopsia, pero la prueba no se completó hasta obtener el resultado clínico de embarazo, ausencia de embarazo o aborto espontáneo. De esta forma, los resultados clínicos y los resultados de las pruebas genéticas podrían revelarse al mismo tiempo, lo que llevaría a resultados imparciales.

Sin embargo, el doctor ha reconocido que se trata de una investigación en una fase muy inicial cuyos siguientes pasos irán encaminados a analizar una muestra superior de embriones de pacientes. Una vez completado, ha sostenido, el estudio será la única investigación a gran escala sobre el valor predictivo del diagnóstico de aneuploidía que se haya realizado hasta el momento, lo cual ayudará a proporcionar datos esclarecedores acerca del debate científico en curso sobre la fiabilidad de las pruebas genéticas.

El doctor García Velasco ha indicado que los pacientes deben seguir confiando en las pruebas preimplantacionales como el PGT-A, y tener la seguridad de que cuando un embrión se etiqueta como anormal y no se transfiere, ese embrión no se descarta por error. "El PGT-A ofrece datos rigurosos y fiables, y permite a los pacientes ahorrar tiempo, dinero y estrés emocional, ofreciéndoles confianza en la transferencia de embriones normales, con una alta probabilidad de dar lugar a un bebé sano", ha concluido.