Publicado 27/05/2022 17:28

Una mayor duración de la lactancia materna exclusiva tiene un efecto protector sobre el asma infantil

Archivo - Lactancia materna
Archivo - Lactancia materna - YURI_ARCURS/ ISTOCK - Archivo

MADRID, 27 May. (EUROPA PRESS) -

Un nuevos estudio realizado por investigadores del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Tennessee, en Estados Unidos, muestra que un período más largo de lactancia materna exclusiva se asoció con menores probabilidades de asma, hasta un 52% menos cuando el amamantamiento duró más de seis meses.

El estudio, publicado en 'Annals of Allergy, Asthma and Immunology', la revista científica del American College of Allergy, Asthma and Immunology (ACAAI). El estudio combinó tres estudios para obtener una gran cantidad de sujetos: más de 2.000 parejas de madre e hijo. Además, al combinar los estudios, los autores lograron una distribución demográfica.

"Los resultados del estudio indicaron que cuanto más tiempo una madre amamanta exclusivamente, menores son las probabilidades relativas de que su hijo tenga asma o resultados relacionados con el asma", ha señalado Keadrea Wilson, MD, autora principal del estudio y profesora asistente de Neonatología en la el Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Tennessee.

Hubo un efecto de 'dosis-respuesta' dependiendo de cuánto tiempo amamantó la madre: los bebés que fueron amamantados durante 2 a 4 meses tenían solo un 64 % de probabilidades de tener tantos resultados de asma como los que fueron amamantados menos de 2 meses; los amamantados durante 5-6 meses tenían un 61 por ciento de probabilidad, y los amamantados durante más de 6 meses tenían un 52 % de probabilidad.

"Otro hallazgo del estudio fue que la duración de la lactancia materna combinada con fórmula/jugos/otros alimentos (por lo que no se amamantó exclusivamente) no proporcionó el mismo nivel de protección", ha señalado la alergóloga Angela Hogan, MD, vicepresidenta del Comité de Asma de la ACAAI, quien no participo en la investigación.

"El asma se presenta en familias y, según los CDC, si un niño tiene un padre con asma, tiene entre tres y seis veces más probabilidades de desarrollar esta afección que alguien que no tiene un padre con asma. Vale la pena considerar cualquier cosa que un padre pueda hacer para reducir las probabilidades de que su hijo tenga asma", ha señalado.

"Nuestro estudio fortalece las recomendaciones actuales sobre lactancia materna que reflejan análisis recientes que muestran un menor riesgo de asma con más lactancia versus menos lactancia", ha añadido Wilson.