Publicado 05/07/2022 17:23

La maternidad después del cáncer de mama no disminuye las posibilidades de supervivencia

Archivo - Bebé poniendo puchero, enfermo.
Archivo - Bebé poniendo puchero, enfermo. - MIODRAG IGNJATOVIC/ ISTOCK - Archivo

MADRID, 5 Jul. (EUROPA PRESS) -

Tener un bebé tras un cáncer de mama no influye negativamente en las posibilidades de una mujer de sobrevivir a la enfermedad, según un estudio presentado este martes en la 38ª reunión de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE).

El trabajo, liderado por el profesor Richard Anderson, del Centro de Salud Reproductiva del Consejo de Investigación Médica de la Universidad de Edimburgo (Escocia), demuestra que la supervivencia no es peor en las mujeres más jóvenes, en las que no han estado embarazadas antes y en las que tienen cáncer de mama con receptores hormonales positivos.

El profesor Anderson afirma que los resultados son tranquilizadores para las mujeres que desarrollan un cáncer de mama y desean ser madres. "Este análisis, basado en más de 5.000 mujeres, muestra que tener un bebé después de un cáncer de mama no tiene un impacto negativo en la supervivencia. Esto tranquiliza al creciente número de mujeres que desean formar o completar su familia tras el tratamiento del cáncer de mama", apunta.

Muchos cánceres de mama son sensibles a las hormonas. Los estrógenos y la progesterona estimulan el crecimiento de las células tumorales. Durante el embarazo, los niveles de estas hormonas aumentan. Esto ha suscitado durante mucho tiempo la preocupación de que tener un bebé después del diagnóstico y el tratamiento del cáncer de mama pueda aumentar las probabilidades de que la enfermedad reaparezca o de que se reduzcan las posibilidades de supervivencia de la mujer.

El objetivo principal de este estudio era establecer si un nacimiento vivo tras un cáncer de mama afectaba a las posibilidades de supervivencia de las mujeres. El profesor Anderson y sus colegas también analizaron los factores que influían en ello (es decir, el estadio del tumor, el embarazo previo y la edad en el momento del diagnóstico).

Se utilizó información de pacientes del Registro Escocés del Cáncer y de las bases de datos nacionales de maternidad para identificar a 5.181 mujeres con diagnóstico de cáncer de mama. Todas tenían menos de 40 años y fueron diagnosticadas entre 1981 y 2017. Se incluyeron los embarazos hasta finales de 2018 y también se analizó la supervivencia hasta esa fecha.

Se analizaron los datos de 290 mujeres que tuvieron un parto vivo después del diagnóstico de cáncer de mama. En el caso de estas mujeres, los resultados mostraron que su supervivencia global fue mayor en comparación con las que no tuvieron un parto tras el diagnóstico de cáncer de mama.

La supervivencia fue mayor en las que tuvieron un primer embarazo después de padecer cáncer de mama; las mujeres que habían estado embarazadas antes de tener cáncer de mama mostraron una supervivencia similar con o sin un parto posterior.

Una edad más joven en el momento del diagnóstico con maternidad posterior también se asoció a una mayor supervivencia, y todos los grupos de edad mostraron una supervivencia mayor o similar en comparación con las mujeres que no tuvieron un bebé después del diagnóstico.

Además, la mayoría de las mujeres que tuvieron un bebé después del diagnóstico lo hicieron en un plazo de cinco años. Estas mujeres también mostraron una mayor supervivencia en comparación con las que no dieron a luz después del diagnóstico.

Más información