Incompatibilidad RH materno-fetal, ¿por qué se produce?

BEBÉ, MADRE
GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / MARIA SBYTOVA
Publicado 25/10/2018 8:26:34CET

   MADRID, 25 Oct. (EDIZIONES) -

   Cada persona tiene en la superficie de los glóbulos rojos, llamados también 'hematíes', unas proteínas específicas que hacen que existan 4 grupos sanguíneos denominados A, B, AB y O. A su vez, cada uno de estos grupos sanguíneos pueden tener otra proteína que se llama 'Rh'. Las personas que tienen esta proteína son Rh positivos y los que no la tienen Rh negativos. El 85% de la gente es Rh positivo, y el 15% negativo.

   Si una mujer Rh negativo se queda embarazada de un varón Rh positivo, el bebé que se engendra puede heredar al 50% de probabilidad la sangre del padre, y entonces será Rh positivo, o de la madre y será Rh negativo. Si el feto es Rh positivo, como la madre es Rh negativo se produce lo que se denomina Incompatibilidad Rh materno-fetal', según explica a Infosalus el doctor Juan José Vidal Peláez, jefe de la Unidad de la Mujer del Hospital Ruber Internacional (Madrid).

En el primer embarazo es excepcional que haya problemas, salvo en casos de hemorragias, porque la sangre del feto no entra en contacto con la sangre de la madre hasta el momento del parto, durante el desprendimiento de la placenta, según indica.

   En este sentido, la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos señala que si la madre es Rh negativo, su sistema inmunitario tratará a las células fetales Rh positivas como si fuesen una sustancia extraña. "El cuerpo de la madre crea anticuerpos contra dichas células sanguíneas fetales. Estos anticuerpos pueden pasar de nuevo a través de la placenta hacia el feto. Los anticuerpos destruyen los glóbulos rojos circulantes del bebé.

   "Cuando los glóbulos rojos se descomponen producen bilirrubina. Esto hace que el bebé se ponga amarillo (ictericia). El nivel de bilirrubina en la sangre del bebé puede variar desde leve hasta altamente peligroso", añade.

   Mientras, el doctor Vidal Peláez añade que, como el organismo materno reaccionaría creando anticuerpos contra esta proteína Rh extraña, y estos anticuerpos permanecerían para siempre en la sangre de la madre, en un nuevo embarazo pasarían fácilmente a través de la circulación placentaria al feto.

   "Si éste fuera Rh positivo se destruirían sus hematíes dando lugar a una anemia importante con aumento de la bilirrubina, y que podría incluso terminar con la vida del bebé, si el paso de anticuerpos es masivo. A este cuadro se le denomina 'Eritoblastosis fetal', 'Anemia hereditaria' o 'enfermedad Rh del recién nacido'", precisa el experto.

CÓMO SE DETECTA

   El jefe de la Unidad de la Mujer del Hospital Ruber Internacional indica que esta situación de Rh incompatible entre madre y feto puede detectarse mediante un análisis de sangre que se realizan a la madre cuando es Rh negativo, para ver si tiene anticuerpos anti-Rh. A esta prueba se la denomina 'Test de Coombs'. "Estos anticuerpos son inofensivos mientras la mujer no esté embarazada o si en el nuevo embarazo el bebé es Rh negativo", apostilla.

   En cuanto a la prevención y al tratamiento, el doctor Vidal indica que a toda mujer que sea Rh negativo hay que administrarle 2 dosis de una vacuna que se llama 'vacuna anti-Rh' y que contiene Inmunoglobulinas Rh. La primera inyección se pone alrededor de las 28 semanas de gestación, y la segunda en los 3 primeros días después del parto. En los casos de aborto también se administrará sistemáticamente en las primeras 72 horas después de dicho aborto.

   Es más, sostiene que si se ha realizado amniocentesis o biopsia corial durante el embarazo, para descartar enfermedades genéticas, también hay que hacer dicha profilaxis anti-Rh después de cada una de estas pruebas.

   Si la mujer ya está sensibilizada y tiene anticuerpos anti-Rh, lo cual actualmente en los países desarrollados es excepcional, dice que hay que controlar los niveles de anticuerpos y si estos son muy elevados y el feto todavía no se puede extraer del vientre materno, hay que realizar transfusiones intrauterinas al feto hasta que éste tenga la suficiente madurez para terminar el embarazo.

   Una vez nacido se hace una exanguinotransfusión en el que se le cambia la sangre al bebé por otra cuyos glóbulos rojos sean Rh negativos, añade el especialista del Hospital Ruber Internacional. No obstante, reconoce que, a veces, hay que realizar más de una exanguinotransfusión hasta que desaparezcan del torrente sanguíneo fetal los anticuerpos anti-Rh que les había pasado la madre.

   A pesar de todo ello, el doctor Juan José Vidal Peláez, jefe de la Unidad de la Mujer del Hospital Ruber Internacional (Madrid), celebra que en el momento actual el problema del Rh está "casi superado", y de ahí la importancia de las consultas prenatales.

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