Ilaria Bianchi: El testimonio de una ginecóloga que ha sufrido un cáncer de mama

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Publicado 19/10/2018 8:28:56CET

   MADRID, 19 Oct. (EDIZIONES) -

   Ilaria Bianchi nació y creció en Florencia, donde vivió hasta los 30 años. Desde siempre sintió el deseo de ayudar a los demás y estudió la carrera de Medicina. Licenciada en 2002, hizo posteriormente la residencia en Ginecología y Obstetricia. Su pasión y ganas de mejorar la llevaron a hacer un doctorado en Medicina Materno fetal en Philadelphia (Estados Unidos).

   Posteriormente, una beca en el Hospital Clinic de Barcelona la devolvió a Europa para acabar quedándose a vivir y trabajar en la ciudad. En pleno de su desarrollo personal y profesional un cáncer de mama la paró y la obligó a cuestionarse todo. Las experiencias que vivió y las personas que conoció la inspiraron a escribir un libro, 'Vivir y superar el cáncer de mama' (Arcopress), un manual con el que poder ayudar a los pacientes y "quizás al mundo médico".

   "Yo he tenido que pasar por la experiencia de sufrir un cáncer para convertirme en mejor persona, así como en una profesional más consciente. Soy médico, una ginecóloga apasionada, pero el hecho de haber sido paciente oncológica me ha enseñado lo que nunca estudié en la Facultad. Ahora entiendo lo que sienten las personas en el tratamiento de la quimio y de la radio, y también sé las ventajas que tiene enfermar siendo médico, pero sobre todo las desventajas", reconoce.

   En una entrevista con Infosalus cuenta que fue ella misma, en noviembre de 2014, la que se encontró un bulto en el pecho tras darse crema después de ir al gimnasio. En la misma semana ya había obtenido el diagnóstico: cáncer de mama ductal infiltrante. Le dieron cita con el oncólogo a la semana siguiente y ahí empezó su experiencia.

   "Todas las mujeres deberíamos practicarnos una autoexploración de la mama al terminar la regla, pero con el día a día muchas veces se nos olvida. A veces es una tontería pero echarme crema, en mi caso, me salvó la vida. Es una buena rutina para las mujeres, es una manera indirecta de hacerse autopalpación", remarca la experta.

   Después de hacerle las pruebas vieron que tenía los ganglios positivos, es decir, que era un cáncer avanzado en segundo estadio. Entonces el protocolo era 6 meses de quimio, después operación y terminar con radioterapia. Empezó y se acabó todo en un año prácticamente. Pero no pudo reincorporarse hasta seis meses más tarde del fin del tratamiento como consecuencia de una serie de dificultades. Se reincorporó al año y medio después de baja.

   Según explica Bianchi, el ginecólogo o el médico de cabecera son los primeros especialistas a los que las mujeres deben acudir cuando se encuentran un bulto en el pecho.

   Para ella, según confiesa, enterarse de que estaba enferma de cáncer supuso "un shock", era médico y no se había detectado antes el bulto en el pecho, a la vez que destaca que cuando uno está enfermo lo importante no es ser médico o no, ya que siendo paciente todo el mundo es igual. "No daba credibilidad a lo que me estaba pasando y siendo ginecóloga cómo no me lo había encontrado antes", admite Bianchi.

   La ginecóloga reconoce que ha cambiado su forma de ayudar a los pacientes y la forma de ver la vida. "La visión de la vida cambia totalmente. Creo que es un momento en el que nos damos más cuenta de lo que realmente es importante, de las prioridades de la vida, que no es el trabajo, y no son tantas tonterías que muchas veces nos hacen enfadar o nos quitan energía. Seguramente por eso cambia la visión de la vida y uno empieza a cuidarse más, y es más consciente de la propia salud y del propio cuerpo", celebra la ginecóloga.

   De cara a su manera de trabajar cree que puede tener más empatía con las pacientes y entiende ahora más que nunca que el ser humano no es sólo una materia física, un cuerpo material, sino que es un conjunto de lo físico, de la mente, y de las emociones.

   "Muchas veces como médicos nos paramos mucho en el cuerpo y como mucho la mente que tenemos activa, pero el tema emocional se deja de lado, cuando es igual de importante. Ahora soy más sensible con las pacientes en estos 3 aspectos porque hay que cuidar de todos ellos", afirma la autora de 'Vivir y superar el cáncer de mama'.

   Por ello, a las pacientes enfermas de cáncer de mama les transmite un mensaje de paciencia porque, según asegura, la enfermedad "tiene un altísimo porcentaje de supervivencia". A su juicio, deben intentar ser positivas y enfrentar el día a día como un día tras otro, no adelantarse a las preocupaciones o a las cosas si no vivir cada día y vivirlo lo mejor que pueden porque en todo el proceso hay días mejores y días peores.

   En la recuperación, que a ella le costó más que la enfermedad, un mensaje que quiere dar es pensar en la enfermedad que acaban de tener en un sentido proactivo. En concreto, a ella le ayudó el cambiar la pregunta que se hacía en su mente y pasar de 'por qué me ha pasado esto' a 'para qué me ha pasado esto'.

   Bianchi considera que nunca encontraremos el porqué de las cosas lo que, en su opinión, muchas veces estos nos paraliza, nos deprime y nos hace quedarnos en una espiral. "Es mejor ser proactivo y pensar para qué me ha pasado esto. Siempre hay un para qué, en todas las cosas. Cada uno lo encontrará en su día a día. Muchas veces el cáncer viene a poner el orden en el día a día", sentencia la ginecóloga, que donará todos los beneficios del libro a la investigación contra el cáncer.

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