Actualizado 05/11/2020 17:34 CET

Los hijos de madres con estilos de vida saludable viven una más década sin padecer una enfermedad cardiovascular

Corazón, amor, familia, manos, madre e hijo
Corazón, amor, familia, manos, madre e hijo - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / SASIISTOCK - Archivo

MADRID, 5 Nov. (EUROPA PRESS) -

Los hijos de madres con estilos de vida saludables para el corazón viven casi una década más sin enfermedades cardiovasculares que aquellos cuyas madres tienen estilos de vida poco saludables, según un estudio llevado a cabo por investigadores estadounidenses y que ha sido publicado en el 'European Journal of Preventive Cardiology'.

"Nuestro estudio sugiere que las madres son las principales guardianas de la salud de sus hijos y que esta influencia materna persiste hasta la edad adulta de su descendencia", han comentado los científicos, tras examinar a 1.989 hijos con una media de 32 años, 1.989 madres y 1.989 padres.

La salud cardiovascular de las madres y los padres se calificó de acuerdo con el cumplimiento de siete factores: no fumar, dieta saludable, actividad física y índice de masa corporal normal, presión arterial, colesterol en sangre y glucosa en sangre. Las tres categorías de salud cardiovascular fueron: mala (0 a 2 factores logrados), intermedia (3 a 4) e ideal (5 a 7).

Asimismo, los investigadores evaluaron la asociación entre la salud cardiovascular de los padres y cuánto tiempo vivieron sus hijos sin enfermedad cardiovascular. Se evaluaron los vínculos entre cada par, es decir, madre-hija, madre-hijo, padre-hija y padre-hijo.

Tras realizar un seguimiento durante 46 años, los expertos observaron que los hijos de madres con una salud cardiovascular ideal vivieron nueve años más libres de enfermedad cardiovascular que los hijos de madres con mala salud cardiovascular (27 frente a 18 años, respectivamente).

La mala salud cardiovascular materna se relacionó con el doble de riesgo de enfermedad cardiovascular de aparición temprana, en comparación con la salud cardiovascular materna ideal. La salud del corazón de los padres no tuvo un efecto estadísticamente significativo sobre el tiempo que la descendencia vivió sin enfermedad cardiovascular.

"Si las madres tienen diabetes o hipertensión durante el embarazo, esos factores de riesgo quedan impresos en sus hijos a una edad muy temprana. Además, las mujeres suelen ser las principales cuidadoras y el principal modelo de conducta", han recalcado los expertos, para informar de que los hijos se vieron más afectados que las hijas por el estilo de vida poco saludable de la madre.

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