¿Hay riesgo psicológico en la maternidad tardía?

MATERNIDAD, BEBÉ
GETTY IMAGES / STEVE DEBENPORT
Publicado 01/10/2018 8:39:32CET

   MADRID, 1 Oct. (EDIZIONES) -

   El retraso de la maternidad obedece en muchas ocasiones a que las mujeres y sus parejas esperan al mejor momento en su vida para ser madres, un instante que aúna estabilidad económica, profesional y en la relación de pareja, y madurez para asumir dicha responsabilidad, incluso en solitario, si fuera preciso, recurriendo a un tratamiento de reproducción con donante.

   No obstante, las personas no adquieren sabiduría con la edad, la adquieren con la experiencia, por lo que es muy difícil generalizar los posibles cambios que experimentan las mujeres que viven embarazos tardíos.

   Sin embargo, según advierte la psiquiatra y jefa del servicio de Psiquiatría, Psicología y Medicina Psicosomática y coordinadora de la Unidad de Salud Mental Perinatal y Reproductiva del Hospital Universitario Dexeus de Barcelona, Gracia Lasheras, en 'Ser madre a los 40 (y más allá): Lo que has de saber' (Grijalbo), "la maternidad tardía puede verse favorecida por una serie de elementos propios, precisamente, de una mayor edad, como son una estabilidad profesional, y un estatus económico superiores, el compromiso en la relación de pareja, la madurez, la seguridad personal, la responsabilidad en las decisiones y en los proyectos, y sobre todo, una gran motivación para la maternidad".

   A su juicio, el hecho de que la maternidad sea tan deseada y el momento vital tan favorable explicarían que no estemos ante una maternidad de más riesgo psicológico, sino todo lo contrario. "En términos de depresión materna, distintos estudios de investigación han revelado que las mujeres que deciden tener su primer hijo más allá de los 37 no tiene más riesgo de desarrollar una depresión postparto que las madres más jóvenes, independientemente de cómo fuera la concepción".

   Según precisa, la tasa de mujeres afectadas por la depresión postparto se mantiene entre el 10 y el 12%. "Y todo ello a pesar de que las complicaciones durante el embarazo pueden ser mayores, y el hecho de que esto sea un factor de riesgo para la depresión en el postparto", añade.

   De hecho, la doctora Lasheras sostiene que en niveles profesionales medios y altos se ha constatado que las madres mayores sufren menos estrés, lo que puede explicarse porque ya han alcanzado gran parte de sus metas profesionales, mientras que las más jóvenes están todavía en plena lucha. "Es muy posible que estas mujeres hayan pasado por una selección y sean precisamente las más estables y capaces las que decidan buscar un embarazo", apostilla.

DESVENTAJAS PSICOSOCIALES DE ESTA SITUACIÓN

   Ahora bien, la jefa del servicio de Psiquiatría, Psicología y Medicina Psicosomática del Hospital Universitario Dexeus de Barcelona advierte de que la maternidad tardía está asociada a algunas desventajas psicosociales o dificultades:

   .- Frustración y desgaste por la lucha frente a la infertilidad, que acostumbra a estar presente en muchos de los casos y que suele comportar la renuncia a tener una familia más numerosa.

   .- Menos soporte del entorno inmediato para la crianza (los abuelos son muy mayores, las amigas tienen hijos de edad más avanzada), que tendrá que ser sustituido por niñeras.

   .- Menos resistencia física y energía para el cuidado del hijo.

   .- Una esperanza de vida más corta, que podría llegar a comprometer la crianza

   .- El estigma social de parecer "demasiado mayor" como madre o padre para los demás, temor muy habitual que acompaña al principio, pero que acostumbra a difuminarse bastante rápido, primero por la ilusión expresada por el entorno al conocer la noticia del embarazo, y después por la realidad vivida, puesto que cada vez son más las parejas que tienen hijos en la misma franja de edad.

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