Funcas advierte de que la baja fecundidad en España es "de las más extremas" de Europa: 1,1 hijos por mujer en 2025

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Archivo - Imagen de un recién nacido - JORGE GARCIA ROMEU SENANTE - Archivo
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Publicado: viernes, 22 mayo 2026 16:35

MADRID 22 May. (EUROPA PRESS) -

Funcas ha alertado de que España ocupa una posición "especialmente preocupante" en el marco de crisis de baja fecundidad en Europa, según se desprende de su último Focus on Spanish Society en el que se informa de que su tasa es "de las más extremas" de Europa con una estimación para 2025 de 1,11 hijos por mujer.

Para la entidad, esta situación está relacionada con un calendario reproductivo "muy tardío", que sitúa al país entre aquellos con una edad media a la maternidad de las más elevadas de Europa occidental, y una fecundidad final baja. "El retraso no solo implica nacimientos aplazados, sino también nacimientos que no llegan a producirse", según Funcas.

"La evidencia indica que las mujeres españolas no solo están teniendo los hijos más tarde sino que también terminan su vida reproductiva con menos hijos. Cuando el primero llega tarde, las probabilidades de tener un segundo o un tercero disminuyen considerablemente, y no se compensa al final de la vida reproductiva", ha indicado Héctor Cebolla, investigador de Funcas.

El análisis de la fecundidad por cohortes confirma que el retraso de la maternidad no se compensa en edades tardías. Las mujeres nacidas en 1940 tuvieron, de media, 2,59 hijos y en la cohorte nacida en 1950, esta cifra ya había descendido a 2,15. En la cohorte de 1960, el número medio de hijos, 1,75, ya se sitúa por debajo del nivel de remplazo; en la de 1970 cayó hasta 1,48; y en la de 1979, hasta 1,36.

La comparación con otros países europeos resalta, según Funcas, "la singularidad" del caso español. Todas las sociedades europeas han registrado una caída de la fecundidad final desde las cohortes nacidas a mediados del siglo XX. Sin embargo, en algunas sí se observa una recuperación como es el caso de Francia, Suecia y Finlandia. España, sin embargo, se sitúa en los niveles más bajos, junto a Italia, Grecia y Alemania.

La comparaciones internacionales sobre la crisis de la fecundidad se basan en el Índice Coyuntural de Fecundidad (ICF), una estimación del número medio de hijos que tendría una mujer a lo largo de su vida fértil basada en las tasas de fecundidad por edad de un año determinado.

Con este indicador, España tiene uno de los niveles de fecundidad más bajos de Europa Occidental, tras un rápido descenso desde la segunda mitad de la década de 1970. En 2024 registró un ICF de 1,10 hijos por mujer, inferior a los de Italia, Grecia, Alemania, Portugal, Países Bajos, los países nórdicos, Bélgica, Irlanda y Francia.

UNA ESTIMACIÓN DE 1,11 HIJOS POR MUJER EN 2025

El dato estimado para 2025, 1,11, supone un "ligerísimo" repunte, pero confirma que la baja fecundidad española no es solo parte de una tendencia europea más amplia, sino una de sus manifestaciones más extremas.

Sin embargo, el ICF, por sí mismo, no permite distinguir si la caída de los nacimientos refleja un retraso en la maternidad o si también apunta a una reducción efectiva del número final de hijos que las mujeres tienen a lo largo de su vida. "Ésta es una cuestión clave para entender el caso español", según recoge el informe.

En sociedades en que las mujeres tienen hijos a edades cada vez más tardías, el ICF puede caer a pesar de que parte de esos nacimientos acaben teniendo lugar más adelante. En ese caso, el indicador estaría captando un efecto calendario o efecto temporal: los nacimientos no desaparecen, se desplazan hacia edades posteriores. "La cuestión es determinar si España se caracteriza solo por una maternidad más tardía o si ese retraso también se traduce en una recuperación incompleta de la fecundidad", recoge el informe.

El desplazamiento de los nacimientos hacia edades más avanzadas reduce el tiempo disponible para tener un segundo o un tercer hijo, sobre todo en contextos de inestabilidad laboral, dificultades de acceso a la vivienda y limitaciones para conciliar la vida laboral y familiar.

Por otra parte, indicadores demográficos más sofisticados, como el ICF ajustado por el retraso en la maternidad, muestran que la crisis de fecundidad española apenas puede entenderse como una crisis de calendario reproductivo. Según Funcas, incluso después de ajustar estadísticamente el efecto del aplazamiento, el nivel de fecundidad en España sigue siendo muy bajo.

SATISFACCIÓN CON EL SISTEMA SANITARIO

Focus on Spanish Society también analiza la satisfacción con el sistema sanitario público español que en noviembre de 2025, el nivel medio de satisfacción se situó en 5,89 puntos en una escala de 1 (muy insatisfecho) a 10 (muy satisfecho), según datos del CIS. Es el valor más bajo de la serie, que abarca desde mayo de 2003 hasta noviembre de 2025, y confirma una tendencia descendente que comenzó en 2019.

Comparado con otros servicios públicos y cuando el nivel de satisfacción se mide como el porcentaje que afirma que funcionan muy o bastante satisfactoriamente, el deterioro también es evidente. El porcentaje de muy o bastante satisfechos subió desde 2013 hasta un máximo del 67% en julio de 2020, en plena pandemia.

Desde entonces, ha caído hasta situarse en el 45% en julio de 2025. Este descenso debe interpretarse, según Funcas, en un contexto de debilitamiento de la satisfacción con otros servicios públicos, como el transporte, la seguridad ciudadana, la enseñanza y las obras públicas. Sin embargo, advierte, "la sanidad destaca por la magnitud del deterioro y porque este empezó antes, inmediatamente después del máximo de 2020".

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