Archivo - Suelo pélvico. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / KONSTANTIN POSTUMITENKO
MADRID 22 May. (EUROPA PRESS) -
La fisioterapia especializada es capaz de mejorar la fuerza y el tono muscular del suelo pélvico, así como el estado de los tejidos, ya que consigue mejorar su lubricación, elasticidad y la salud de las mucosas, según la especialista y responsable de la Unidad de Suelo Pélvico de Policlínica Gipuzkoa, Sara Esparza.
La experta, a su vez, ha subrayado que síntomas como la pérdida de orina, la dificultad para retener gases o heces, el dolor en las relaciones sexuales o sensaciones como picor, ardor o sequedad en la zona vulvovaginal no se deben normalizar y que deben ser valoradas por un profesional.
Las alteraciones del suelo pélvico pueden tener diferentes causas. Entre las más frecuentes, destacan el embarazo, los partos y la menopausia que pueden tener un importante impacto físico sobre esta musculatura. A ello se suman otros factores como el deporte de impacto, el estreñimiento crónico -que obliga a realizar esfuerzos repetidos- o determinados trabajos que implican cargas y aumentos de presión abdominal.
Esparza, al mismo tiempo, ha asegurado que el suelo pélvico (conjunto de músculos que sostiene los órganos pélvicos y participa en funciones esenciales como la continencia urinaria y fecal o la respuesta sexual) sigue siendo uno de los "grandes olvidados" en la salud de la mujer, y su deterioro puede derivar en múltiples problemas que afectan directamente a la calidad de vida.
ONDAS DE CHOQUE EXTRACORPÓREAS
En los últimos años, además, se han incorporado nuevas tecnologías que permiten avanzar en los tratamientos de manera efectiva y no invasiva. Entre ellas destacan la radiofrecuencia, la neuromodulación, la electroestimulación y el biofeedback. Más recientemente, las ondas de choque focales extracorpóreas han ampliado las posibilidades terapéuticas, al permitir actuar en profundidad sobre los tejidos.
Estas ondas de choque, que alcanzan profundidades de 11 centímetros a través de la piel, permiten mejorar la calidad del colágeno y la elastina, aumentar la circulación y normalizar el tono tanto del periné como de la musculatura abdominal, sin necesidad de introducir dispositivos, aplicándose desde el exterior y de forma indolora, según la fisioterapeuta.
La prevención juega un papel importante en el abordaje del suelo pélvico. Cuidar esta zona desde edades tempranas, con hábitos adecuados y educación específica, conocer cómo realizar correctamente ejercicios de contracción perineal, mantener una buena gestión de los esfuerzos físicos o evitar hábitos perjudiciales como retrasar la micción son "medidas sencillas que pueden marcar la diferencia".
"Los ejercicios de contracción del suelo pélvico han demostrado ser eficaces tanto en la prevención como en el tratamiento de la incontinencia urinaria", ha apuntado la especialista.
Asimismo, ha insistido en la importancia de preparar el cuerpo durante el embarazo, realizar una adecuada recuperación posparto y prestar atención a etapas como la menopausia, donde también se producen cambios significativos.
En el caso de las mujeres que han superado o están en tratamiento por cáncer de mama, los tratamientos anti hormonales asociados pueden provocar una menopausia precoz o intensificar sus síntomas, afectando al suelo pélvico y favoreciendo la aparición de molestias urinarias y vulvovaginales.
"Visibilizar estos problemas, fomentar la prevención y facilitar el acceso a tratamientos especializados son pasos clave para mejorar el bienestar y la calidad de vida de millones de mujeres", ha concluido Sara Esparza.