Archivo - Un fármaco para suprimir la lactancia tras parto podría reducir el riesgo de cáncer de mama, según estudio internacional - CSIC - Archivo
MADRID 15 Oct. (EUROPA PRESS) -
Un equipo de expertos del Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca (CIC) ha participado en un estudio internacional que ha mostrado que un fármaco utilizado para suprimir la lactancia tras el parto podría reducir el riesgo de cáncer de mama.
La investigación, publicada en la revista especializada 'Cancer Discovery', ha constatado que una dosis de cabergolina administrada al terminar la lactancia reduce aproximadamente a la mitad el porcentaje de ratones que desarrollan cáncer de mama, en un modelo con mutaciones en los genes BRCA1 y TP53. El resultado coincide, según los miembros de este centro participado por la Universidad de Salamanca (USAL) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), con lo observado en historiales médicos de mujeres españolas y noruegas.
En concreto, han expuesto que "las que tomaron cabergolina para suprimir la producción de leche tras el parto tuvieron aproximadamente un 70 por ciento menos de riesgo de desarrollar este tipo de cáncer". Tras ello, han indicado que se seguirá investigando en un ensayo clínico con mujeres que recibirán el fármaco, solo al terminar la lactancia, como primer paso para explorar si podría ofrecer en el futuro una alternativa menos agresiva que las actuales medidas preventivas, como la cirugía o la terapia hormonal.
Como contexto, los investigadores han expuesto que "tras dejar de amamantar, la mama sufre un proceso de limpieza denominado involución: durante el embarazo, los niveles hormonales aumentan y las estructuras productoras de leche se ramifican". No obstante, "una vez finalizada la lactancia, esas células ya no son necesarias y la mama involuciona para eliminar el tejido sobrante", han declarado.
Frente a ello, han observado que el proceso de limpieza puede quedar incompleto en ratones de laboratorio con mutaciones en los genes BRCA1 y TP53 -responsables de reparar el ADN y eliminar células dañadas-, asociadas a formas agresivas de cáncer de mama, lo que supondría dejar atrás células que podrían volverse cancerosas. "En este momento actuaría la cabergolina, un fármaco utilizado bajo receta y solo cuando es médicamente necesario para frenar la producción de leche", han explicado.
AUMENTA LA PRESENCIA DE CÉLULAS INMUNITARIAS
El medicamento, como se ha visto en el estudio con ratones, hizo decrecer el tejido potencialmente precanceroso, disminuyó el área ductal, redujo el crecimiento celular y aumentó la presencia en la mama de células inmunitarias que participan en la defensa frente a los tumores. Junto a ello, el equipo revisó historiales médicos en España y Noruega, análisis que se centró en mujeres jóvenes durante los años posteriores al embarazo y que incluyó a más de 150.000 mujeres.
"El cáncer de mama es la principal causa de muerte por cáncer entre las mujeres jóvenes, especialmente tras el embarazo", ha explicado al respecto el catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad Columbia Británica (Canadá), Christopher Maxwell, quien ha añadido que los hallazgos "sugieren que podría existir la posibilidad de reducir ese riesgo ayudando a la mama a completar un proceso natural que tiene lugar tras el cese de la lactancia".
Por su parte, el investigador del CSIC en el Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca y codirector del estudio, Jesús Pérez-Losada, ha manifestado que se cree "que el periodo posterior a la lactancia materna es una ventana importante para la prevención". "Existe una oportunidad única para actuar sobre la involución", ha asegurado, para concluir afirmando que "no se trata de cambiar los planes de lactancia materna de las mujeres, cualquier intervención preventiva solo se consideraría una vez finalizada la lactancia".