Archivo - Imagen de recurso de una ecografía a una mujer embarazada. - ALEXRATHS/ISTOCK - Archivo
MADRID, 7 Abr. (EUROPA PRESS) -
Un nuevo estudio publicado en 'Journal of Infection and Public Health' ha revelado que la exposición al VIH en el útero deja una huella inmunológica duradera hasta la adolescencia, incluso si los niños están libres del virus.
Los equipos investigadores sostienen que este hallazgo es crucial: "Aunque estos niños no tienen VIH, su sistema inmune no funciona exactamente igual y se ha observado que estas diferencias no desaparecen con la edad, sino que persisten hasta la adolescencia".
El trabajo ha sido liderado por equipos del CIBER de Enfermedades Infecciosas (CIBERINFEC) y de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP) en el Hospital Universitario Ramón y Cajal / Instituto Ramón y Cajal de Investigación Sanitaria (IRYCIS) y el Hospital Gregorio Marañón en Madrid, en colaboración con el Hospital Infantil de México Federico Gómez y la Universidad Nacional Autónoma de México.
El estudio analizó un grupo de niños de hasta 13 años empleando una batería de 64 marcadores que dan información sobre el estado del sistema inmune, para entender cómo la exposición al VIH afecta el sistema de defensa y a la inflamación. Los resultados mostraron que los niños expuestos al VIH, pero no infectados presentan alteraciones significativas en moléculas relacionadas con la inflamación, la activación de las defensas y la salud de los vasos sanguíneos. Los niveles de 55 de los marcadores inmunes proteicos fueron medidos en plasma y la expresión relativa del mRNA de 9 de ellos en muestras de sangre seca de la misma extracción sanguínea.
"Si imaginamos el sistema inmune como si fuera un ejército, en los niños expuestos al VIH, este ejército, aunque no esté en guerra activa contra el virus, parece estar en un estado de alerta o vigilancia constante. Esto puede sonar inofensivo, pero a largo plazo, esta vigilancia crónica puede pasar factura a su salud", ha explicado África Holguín, investigadora del CIBERESP quien ha liderado el estudio en España.
El equipo sostiene que un sistema inmune que opera de forma diferente puede tener consecuencias tangibles, tales como mayor riesgo de enfermedades, diferente respuesta a vacunas y desarrollo a largo plazo. "Estudios previos ya sugerían que los niños expuestos al VIH, pero no infectados podrían tener una mayor propensión a sufrir infecciones comunes, problemas de crecimiento, y quizás incluso enfermedades no infecciosas como las cardiovasculares en el futuro. Este estudio aporta la base biológica de por qué podría ser así", defiende Holguín.
La investigadora añade que "un sistema inmune alterado podría responder de forma diferente a las vacunas, lo que subraya la necesidad de un seguimiento y, quizás, estrategias de vacunación adaptadas para estos niños". Por último, sugiere que "estas alteraciones inmunes podrían influir en su desarrollo general dado que los marcadores relacionados con el crecimiento y la reparación de tejidos también mostraron diferencias".
UNA NUEVA VENTANA PARA LA INVESTIGACIÓN Y EL CUIDADO
Los autores resaltan que la investigación ha empleado una técnica innovadora: el análisis de muestras de sangre seca, que facilita su obtención y almacenaje. Esto ha permitido estudiar a fondo las proteínas en la sangre y la "expresión genética" de algunas moléculas clave en la respuesta inmune, revelando cómo el propio cuerpo está "programado" a nivel molecular.
"Nuestro análisis ha revelado que los marcadores de coagulación e inflamación vascular y los marcadores mieloides fueron los más significativamente alterados", ha subrayado José Avendaño-Ortiz, jefe de grupo del CIBERINFEC y primer autor del estudio.
El investigador destaca que "esto refuerza la hipótesis de que la principal huella a largo plazo de la exposición perinatal al VIH se centra en la disfunción endotelial y la activación persistente del sistema inmunitario innato, más que en defectos generales del sistema inmunitario adaptativo".
Por su parte María Luisa Navarro manifiesta cómo "es un paso gigante para entender las consecuencias a largo plazo de la exposición al VIH en niños. La investigadora, coautora del estudio, jefa de grupo del CIBERINFEC en el Hospital Gregorio Marañón y responsable de la Red Plantaids, donde se integra este estudio, defiende que "es de los pocos estudios que se enfoca en niños mayores, demostrando que estas huellas inmunes persisten y no son solo algo de bebés".
"Gracias a esta investigación, podemos identificar mejor a los niños que necesitan un seguimiento más cercano y, en el futuro, quizás desarrollar intervenciones específicas para proteger su salud a medida que crecen", ha añadido.
El equipo de investigación concluye que los resultados no solo abren nuevas vías para la investigación, sino que también refuerzan la importancia de un seguimiento médico continuado para los niños expuestos al VIH, asegurando que reciban el apoyo necesario para una vida sana y plena.