Actualizado 30/05/2022 17:37

Experto advierte de que es tan importante dejar de fumar durante el embarazo como mientras se busca la gestación

Archivo - Mujer fumando, pandemia. Mascarilla.
Archivo - Mujer fumando, pandemia. Mascarilla. - DUSAN ILIC/ISTOCK - Archivo

MADRID, 30 May. (EUROPA PRESS) -

El director de IVI Barcelona, el doctor Agustín Ballesteros, ha recordado que es tan importante dejar de fumar durante el embarazo como mientras se busca la gestación, ya que las parejas que fuman tienen cuatro veces menos posibilidades de concebir un hijo.

"Nos centramos mucho en el mensaje de no fumar durante en el embarazo, pero es igual de importante desechar este hábito cuando estamos intentando conseguir gestación, ya que la calidad de óvulos puede llegar a ser como los de una mujer 10 años mayor", señala.

En concreto, los componentes químicos del tabaco y del humo del cigarrillo, así como la nicotina, el cianuro y el monóxido de carbono entre otros, tienen altos niveles de toxicidad que afectan al desarrollo de los folículos al llegar un menor flujo sanguíneo, repercutiendo así en la calidad de los óvulos y acelerando su pérdida. Además, afecta a la capacidad de producir estrógenos y hace que los óvulos sean más propensos a tener anomalías genéticas que pueden derivar en aborto, embarazos ectópicos u otras complicaciones.

"Aunque parezca evidente que el tabaco y lograr un embarazo no son buenos compañeros de viaje, muchas mujeres y sus parejas aún desconocen que el efecto que causa en la fertilidad es comparable a tener diez años más. Esto se traduce en una peor calidad ovocitaria y embrionaria", explica.

De hecho, añade, "la caída de la hormona que determina la fertilidad, la antimülleriana, llega a ser hasta un 20% más rápida en mujeres fumadoras e incluso puede llegar a provocar menopausia precoz entre 1 y 4 años antes que en las mujeres que no tienen este hábito. Por todos esos factores, las mujeres suelen precisar más tratamientos para lograr una gestación y las tasas de implantación son más bajas".

Fumar no solo tiene implicaciones a la hora de concebir (incluso en las fumadoras pasivas), sino que, además, este impacto se manifiesta también a largo plazo, ya que las consecuencias del tabaquismo materno y paterno en exposición prenatal están asociadas con una elevada incidencia de malformaciones en el feto, así como obesidad, hiperactividad y trastornos de comportamiento.