Experto recuerda que "la ecografía de la semana 36 es clave para prevenir complicaciones graves en el embarazo" - POLICLÍNICA GIPUZKOA
MADRID, 14 Abr. (EUROPA PRESS) -
El ginecólogo de Policlínica Gipuzkoa de San Sebastián, el doctor Santiago Novoa, ha indicado que "la ecografía de la semana 36 es clave para prevenir complicaciones graves en el embarazo", por lo que ha puesto de manifiesto que esta técnica de precisión "no es una revisión más".
Esta ecografía "se trata de una intervención decisiva que puede marcar la diferencia en la salud de la madre y del recién nacido", ha manifestado, al tiempo que ha añadido que "uno de los mayores avances proviene de la capacidad para adelantarse a la preeclampsia de término", enfermedad que se manifiesta con tensión arterial elevada.
En este contexto, Novoa ha declarado que este "es, en realidad, un trastorno sistémico capaz de dañar órganos vitales de la madre y comprometer la oxigenación del bebé". "Hace años, nos sentíamos desarmados cuando la preeclampsia aparecía al final del embarazo", ha asegurado, para añadir, sin embargo, que hoy se sabe que, "mediante un cribado especializado en la semana 36", es posible "reducir su incidencia en un 30 por ciento".
Según han señalado desde la Policlínica Gipuzkoa, este cribado incluye el uso del Doppler, que analiza en tiempo real el flujo sanguíneo en el cordón umbilical y el cerebro del feto, permitiendo detectar signos sutiles de fatiga o falta de oxígeno. Esta información se complementa con biomarcadores placentarios -proteínas específicas en la sangre materna- y se integra en modelos matemáticos de riesgo que generan un perfil de seguridad personalizado.
EVITAR LA PREECLAMPSIA
"Evitar la preeclampsia no es solo evitar una complicación, es garantizar que el cuerpo de la madre sea un entorno seguro hasta el último segundo", ha continuado Novoa, que ha agregado que, dado que esta precisión diagnóstica también permite valorar de forma avanzada el crecimiento fetal, "no se trata solo de saber cuánto pesa un bebé, sino de determinar si dispone de la 'reserva de oxígeno' necesaria para afrontar el estrés del parto".
De hecho, un bebé que no crece adecuadamente suele tener una placenta que ha perdido parte de su eficacia, por lo que detectarlo a tiempo permite al equipo médico elegir el momento y la vía de parto más segura. "El problema no es solo el crecimiento insuficiente, los bebés grandes también requieren vigilancia, ya que pueden reflejar causas como diabetes gestacional o alteraciones genéticas", ha explicado.
"Detectar un problema de crecimiento es darle al bebé la oportunidad de nacer con el menor riesgo posible", ha insistido este ginecólogo, para declarar también que "un dato que sorprende a muchas familias es que en casi uno de cada 100 embarazos se identifican malformaciones por primera vez en esta fase avanzada". "Son alteraciones que puede que no hayan sido visibles meses atrás", ha aclarado.
Por ello, Novoa ha afirmado que "su detección antes del nacimiento cambia por completo el abordaje", ya que "permite coordinar la presencia de obstetras, cirujanos, cardiólogos y neonatólogos para actuar en el mismo instante del parto". "El diagnóstico prenatal no solo identifica un problema, diseña una solución antes de que el bebé la necesite", ha enfatizado.
"La ecografía del tercer trimestre es técnicamente compleja por la menor visibilidad, el bebé ocupa más espacio, la posición puede dificultar la imagen y el líquido amniótico disminuye", ha afirmado, no obstante, tras lo que ha aseverado que, ante ello, "la experiencia del especialista en Medicina fetal es esencial". "En la semana 36, la tecnología es fundamental, pero la mirada experta lo es aún más", ha concluido.