Archivo - Mujer sentada con dolor torácico. - PEOPLEIMAGES/ISTOCK - Archivo
MADRID, 29 Abr. (EUROPA PRESS) -
El infarto agudo de miocardio con shock cardiogénico (IAM-SC) se produce cuando un ataque cardíaco compromete gravemente la capacidad del corazón para bombear suficiente sangre y mantener el funcionamiento de los órganos vitales. El shock cardiogénico se presenta hasta en el 10% de los infartos agudos de miocardio y es la principal causa de muerte tras un evento agudo.
Las mujeres con IAM-SC experimentan una mayor mortalidad y tienen menos probabilidades de someterse a procedimientos invasivos que los hombres, pero las razones de estas diferencias aún no están claras.
DIFERENCIAS IMPORTANTES EN LAS DECISIONES
Nuevos hallazgos del Registro Northwell-Shock del Northwell Health (Estados Unidos) muestran que, si bien las mujeres con shock cardiogénico relacionado con infarto agudo de miocardio (IAM-CS) tienen menos probabilidades de recibir tratamientos invasivos, las decisiones clínicas se basan en marcadores objetivos de la gravedad de la enfermedad, más que en el sexo.
Sin embargo, la forma en que se abordan estas decisiones difiere entre hombres y mujeres, lo que sugiere diferencias significativas en cómo se discuten las opciones de tratamiento con los pacientes y sus cuidadores.
Los investigadores presentan estos datos de última hora en las Sesiones Científicas 2026 de la Sociedad de Angiografía e Intervenciones Cardiovasculares (SCAI) y la Cumbre de la Asociación Canadiense de Cardiología Intervencionista (CAIC-ACCI) en Montreal (Canadá).
El estudio incluyó a 1.374 pacientes (31,4% mujeres) con infarto agudo de miocardio con shock cardiogénico (IAM-SC) del registro Northwell-Shock, tratados en 13 hospitales de Nueva York entre enero de 2016 y agosto de 2022. Se revisaron las historias clínicas para determinar las razones citadas por los médicos para posponer el tratamiento invasivo. Posteriormente, se realizó un análisis de regresión multivariable para determinar si el sexo femenino se asociaba de forma independiente con una estrategia de manejo conservadora.
Las mujeres recibieron una tasa menor de angiografía coronaria invasiva (ACI) que los hombres (78% vs. 86%, p<0,01). Sin embargo, entre las mujeres que sí recibieron ACI, las tasas de ICP posterior fueron comparables a las de los hombres (57% vs. 58%, p=0,8). La principal razón documentada para el aplazamiento entre las mujeres fue la preferencia de la paciente o la familia, que ocurrió casi el doble de veces que en los hombres (47% vs. 24%, p<0,01).
Para los hombres, las afecciones médicas complicadas y la disfunción neurológica grave fueron las razones más citadas para no someterse a tratamiento invasivo. Aunque las afecciones complicadas concurrentes tuvieron un papel en ambos sexos, las discusiones sobre los objetivos de la atención guiaron las decisiones dos veces más a menudo en las mujeres en comparación con los hombres (47% vs. 24%). Después de ajustar por diferentes factores como la edad, la función renal, el tipo de IAM y la presencia de paro cardíaco, el sexo no se asoció de forma independiente con recibir tratamiento conservador.
"Si bien ya se habían observado diferencias de sexo, los mecanismos subyacentes que las originan no se habían explorado por completo", resume el doctor Miguel Álvarez Villela, cardiólogo intervencionista especializado en insuficiencia cardíaca de Northwell Health en Nueva York.
"Esperábamos encontrar diferencias sutiles, pero nos sorprendió la clara diferencia entre hombres y mujeres en cuanto al papel determinante que desempeñan los objetivos del tratamiento. Este estudio demuestra que la forma en que comunicamos la información a los pacientes y sus familias puede influir significativamente en la toma de decisiones y, en última instancia, afectar los resultados".
Los investigadores hicieron hincapié en la necesidad de que todos los registros existentes recopilen este tipo de datos para la toma de decisiones y de que los hallazgos se validen en registros nacionales más amplios.