Un estudio piloto vincula la exposición a disruptores endocrinos con el entorno del ovocito

Archivo - Recreación de la fecundación de un óvulo.
Archivo - Recreación de la fecundación de un óvulo. - FREEPIK - Archivo
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Publicado: jueves, 9 julio 2026 15:51

MADRID 9 Jul. (EUROPA PRESS) -

Un estudio piloto realizado por Tambre Fertility Clinics en mujeres sometidas a tratamientos de reproducción asistida ha evidenciado una exposición generalizada a disruptores endocrinos y la presencia de estas sustancias, presentes en productos de uso cotidiano, en el entorno donde se desarrolla el ovocito.

Los resultados del estudio, presentado en el congreso de la European Society of Human Reproduction and Embryology (ESHRE), fue seleccionado como comunicación oral, una modalidad de especial relevancia dentro del programa científico del congreso, y su presentación corrió a cargo del doctor Abraham Zavala, coordinador médico de Tambre Alicante y nuevo director científico de Tambre Fertility Clinics.

Los disruptores endocrinos son compuestos químicos capaces de interferir con el sistema hormonal. Pueden actuar imitando la acción de las hormonas, bloqueando sus receptores, alterando su producción o incluso modificando la expresión génica.

Esta interferencia se ha relacionado con diferentes alteraciones de salud, incluyendo problemas de fertilidad, alteraciones del desarrollo, cambios en el timing puberal o trastornos metabólicos, tanto en hombres como en mujeres. Estas sustancias pueden estar presentes en productos de uso diario como cosméticos, productos de higiene personal, higiene íntima, envases, plásticos, productos de limpieza o elementos relacionados con la alimentación.

El objetivo del estudio ha sido analizar hasta qué punto los hábitos cotidianos pueden favorecer una exposición evitable a estas sustancias e identificar aquellos factores sobre los que las pacientes podrían actuar para reducirla. El estudio se realizó en 20 mujeres en tratamiento de fertilidad, en edades comprendidas entre los 26 y 37 años.

En todas ellas se recogieron muestras de orina y, en 19 casos, también de líquido folicular, el fluido que rodea el ovocito durante su desarrollo. Además, se utilizó un cuestionario estructurado dirigido por enfermería para conocer posibles fuentes de exposición en la vida diaria: productos de cuidado personal, higiene íntima, higiene menstrual, limpieza y hábitos alimentarios.

Los resultados muestran que el 100% de las pacientes presentaba al menos un disruptor endocrino detectable en orina, confirmando una exposición generalizada. Además, en tres casos se detectaron niveles que superaban los umbrales de referencia, llegando a triplicar los valores considerados normales.

"En orina analizamos metabolitos, lo que nos indica que la exposición no es antigua ni puntual, sino reciente y probablemente continua", explica Ana Ballester, coordinadora de enfermería e investigadora principal del estudio.

Uno de los hallazgos más relevantes fue precisamente la detección de estos compuestos en el líquido folicular, el entorno inmediato en el que de desarrolla el ovocito. Este resultado sugiere que algunos disruptores endocrinos pueden alcanzar el microambiente ovárico y abre nuevas líneas de investigación sobre el posible impacto de factores ambientales y hábitos cotidianos en la salud reproductiva.

Entre los descubrimientos, los biomarcadores de DEHP, un compuesto relacionado con determinados plásticos, estuvieron presentes en todas las muestras de orina y de líquido folicular analizadas. Además, el estudio identificó la presencia de diferentes familias de sustancias, como bisfenoles, PFAS, dioxinas, parabenos, ftalatos y bezofenonas, detectadas en el 90% de las participantes de las muestras de orina.

El estudio también analizó los ingredientes de los productos de uso diario declarados por las participantes. Según los resultados, el 84,7% de estos productos contenía al menos un ingrediente con potencial disruptor endocrino.

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