Un estudio muestra que las mujeres pierden equilibrio en la fase ovulatoria durante ejercicios de alta exigencia

La nueva evidencia destaca la importancia de ajustar el entrenamiento al ciclo menstrual de las deportistas

Archivo - Mujer deportista lesionada.
Archivo - Mujer deportista lesionada. - LZF/ISTOCK - Archivo
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Publicado: lunes, 22 junio 2026 13:22

MADRID, 22 Jun. (EUROPA PRESS) -

Las mujeres jóvenes tienen menor estabilidad durante la fase ovulatoria, si se compara con el resto del ciclo menstrual, cuando realizan ejercicios que exigen un alto control neuromuscular, según muestra un estudio de la Escuela Universitaria de Enfermería y Fisioterapia San Juan de Dios-Comillas (EUEF).

El trabajo, publicado en 'Applied Sciences', consistió en un estudio longitudinal observacional de medidas repetidas en el que se evaluó el control postural estático de mujeres sanas, con edades comprendidas entre los 18 y 30 años, a lo largo de diferentes fases del ciclo menstrual (folicular, ovulatoria y lútea).

Para las pruebas, de dificultad creciente, se emplearon tres condiciones de apoyo (bípedo, dominante y no dominante sobre una sola pierna) y dos condiciones visuales (ojos abiertos y cerrados).

Según ha detallado el centro responsable de la investigación, las diferencias no aparecieron en los ejercicios básicos, sino en los más exigentes, y en concreto, cuando se aplicaban condiciones monopodales y de privación visual, que requieren que el sistema neuromuscular trabaje al límite para mantener la posición del cuerpo y las articulaciones.

En este tipo de pruebas, el equilibrio se vio más comprometido cuando las mujeres se encontraban en fase de ovulación. Sin embargo, los investigadores han puntualizado que la relación directa entre la fase del ciclo mentrual y el riesgo de lesión de ligamento cruzado anterior requiere más estudios.

ENTRENAMIENTOS PERSONALIZADOS

"Nuestros resultados sugieren que en determinadas fases del ciclo el control postural se ve afectado cuando las exigencias físicas son altas. Si somos capaces de identificar esos momentos, podemos ajustar mejor el entrenamiento, realizar un seguimiento del ciclo menstrual y reducir el riesgo de que una deportista se lesione", ha explicado el fisioterapeuta e investigador Raúl Coto.

En este sentido, la nueva evidencia destaca la importancia de diseñar programas de entrenamientos más precisos y adaptados a la fisiología de cada deportista.

El estudio responde a un vacío que ha persistido durante décadas en la investigación deportiva, un ámbito en el que la mayoría de los estudios sobre rendimiento físico y prevención de lesiones se han realizado en hombres, dejando sin respuesta preguntas básicas sobre la fisiología femenina.

Precisamente, una de las lesiones más preocupantes en el deporte es la del ligamento cruzado anterior (LCA), más frecuente en atletas femeninas, lo que se asociado a influencias hormonales a lo largo del ciclo menstrual. Los investigadores buscan evidencia para este tipo de cuestiones en un un contexto en el que el deporte femenino profesional crece y federaciones y clubes incorporan ya el seguimiento del ciclo menstrual a sus planes de preparación.

"El ciclo menstrual constituye un factor fisiológico relevante en la práctica deportiva. Aspectos como la fatiga, el sueño, la fuerza o el equilibrio pueden variar a lo largo del ciclo y ofrecer información útil para ajustar las cargas de entrenamiento", ha destacado la enfermera e investigadora principal Lucía Cuellar.

Los autores han subrayado que los resultados no deben leerse como una advertencia para las deportistas, sino como un paso hacia modelos de entrenamiento más precisos y adaptados a cada persona. El equipo continúa investigando la posible influencia del ciclo menstrual en otras variables como la fuerza muscular, con el objetivo de generar evidencia científica que permita al deporte femenino contar con más herramientas.

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